¿Son las personas buenas o malas por naturaleza? Esa contradicción común actualmente proviene de la antigua cultura persa y difundida por el judaísmo y, posteriormente, por el cristianismo, aún rastreable en diversas culturas, es una clasificación, si bien simplista, la que inicia esta reflexión.

Bajo la idea de lo original y lo corrupto, o bien del principio y su opuesto un curioso concepto sobre la relación entre le capitalismo y el comunismo.

Todos sabemos que el capitalismo es mucho más viejo y el comunismo relativamente nuevo, al menos en su concepción “moderna”. Entonces podemos decir que el comunismo es la antítesis, el opuesto al capitalismo. Sería en parte cierto y en parte falso.

Para aclarar las ideas que voy a decir a continuación les voy a dar un ejemplo excesivamente simple: el del héroe y el villano. Ambos son campeones de su causa, uno del bien y el otro del mal, respectivamente. Mientras que hacen exactamente lo contrario ambos son campeones de su causa. Ahora les voy a dar un ejemplo más serio. Tanto el soldado internacionalista como el imperialista luchan en países que no son los suyos, ¿no es cierto? Ahora bien, mientras el internacionalista lucha por la liberación mundial, el imperialista lucha por al dominación mundial. Liberación y dominación suenan parecido, pero su significado es, obviamente, muy distinto.

Pero, ¿cómo establecemos quiénes son los buenos y quiénes son los malos, si todos se consideran representantes del bien? Obviamente, lo sabemos por la importancia de sus principios y por las veces y las maneras según han sido aplicadas.

Y, ¿cómo establecemos quiénes son los revolucionarios y quiénes los reaccionarios? Eso es muy fácil. El revolucionario piensa en el futuro sin pasar por alto los vericuetos de la realidad. El reaccionario trata de que, simplemente, nadie piense así. Podemos establecer, usando los conceptos antes expuestos, que lo original es el comunismo y lo malvado, el capitalismo. Todos sabemos que la victoria final del comunismo es inevitable pero, ¿cómo sería la del capitalismo? La victoria del capitalismo sería, indefectiblemente, su derrota. Porque si el capitalismo llega al extremo de sus extremos terminaría destruyendo al ser humano y ello implicaría que se muriesen también los burgueses y si los burgueses se mueren, el capital también, porque necesita humanos para ejecutar su opresión, sin el cual su existencia se extingue. Pero el capitalismo no puede permitir esto y trata de evitarlo de mil maneras. Mientras ese régimen está condenado, el comunismo puede derrocarlo. Porque es imposible que el socialismo sea derrotado, dado que ello implicaría la victoria del capitalismo y, como ya lo he dicho, eso es algo que los capitalistas no pueden permitirse.

Como herramienta de guerra, el capitalismo trata de silenciar a sus oponentes y de promover la ignorancia entre los pueblos. Pero nosotros tenemos un arma mucho más potente y poderosa: la esperanza en la liberación por medio de la Revolución Socialista, uno de los pocos poderes que no es maligno: el poder de libertar.

Es por ello que cada día de lucha, cualquiera de ellos, pude convertirse en el Día de la Revolución. La Revolución es hoy. La Victoria Final será mañana. Todos los días está cerca. Nosotros volveremos realidad lo inevitable.

¡Que Viva la Revolución!


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2 comentarios:

Dialéctico dijo...

Gracias por enlazar el blog de "Mi Barricada" a tu espacio.
Veo que acabas de comenzar con el blog. Mucha suerte.

Saludos revolucionarios desde un pueblo de Europa.

Eva dijo...

¡Absolutamente!
Por eso, la revolución y el socialismo no son un sueño, sino UNA NECESIDAD, vital para todos los hombres y la única salida para los oprimidos y explotados de este mundo.
Fraternales abrazos revolucionarios
Eva

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