15.3.08

Pasado y Futuro

"La habilidad de mirar hacia delante sin pasar por alto

los vericuetos de la realidad, ¡eso enseña el marxismo!"
V. I. Lenin

En el artículo pasado publicado como “La Victoria Final es Mañana”, afirmo mi creencia en el triunfo del socialismo. O triunfo del socialismo o barbarie en el capitalismo. Una vez más, la disyuntiva histórica se vuelve presentar, no porque la historia se repita indefinidamente, sino porque el pasado aún no está “redimido”, es decir, la historia no se ha cumplido aún. Que conste que no significa que yo prefiera el destino al libre albedrío, no, yo creo en el libre albedrío pero ciertos sucesos, esos en los que se basa la estrategia a largo plazo de los bandos de la lucha actual, se pueden prever, obviamente no mirando una bola de cristal, sino tendiendo en cuenta los factores que determinan el proceso histórico.

No necesariamente este proceso debe apuntar a un fin en particular, no es un tren que marcha directamente hacia el progreso, el proceso histórico es mucho más complejo. Obviamente, el fin último apunta a la concreción del comunismo, pero mientras tanto pueden darse tantos avances como retrocesos. La Victoria Final no se cumple con una sucesión ininterrumpida de victorias mundiales, sino con la complementación de pequeños triunfos (aunque sean mentales) con planes de construcción del hombre nuevo, de la nueva sociedad, de ese cambio cultural cuyo debate inició Lenin durante los últimos tiempos de su vida. Esa Victoria (el Día de la Revolución) se consigue complementando táctica y estrategia, la búsqueda de la solución de las dificultades inmediatas sin perder de vista el fin último.

En su correspondencia a Vera Zasúlich, Karl Marx revisa sus opiniones en relación a la dominación británica sobre las Indias orientales, si bien treinta años antes había visto esa conquista como un avance, en esta carta afirma que la supresión de la propiedad comunal de la tierra constituye “un acto de vandalismo inglés que empuja al pueblo indígena no hacia delante sino hacia atrás”. En vez de liquidar las formas de explotación anteriores al capitalismo, el imperialismo combina la dominación moderna con las viejas formas de dominación (sociedad de castas, vicios políticos, patriarcalismo, etc.). En consecuencia, a un verdadero revolucionario le toca no sólo enfrentarse con la dominación de clase, sino, al menos en las sociedades periféricas, enfrentar los viejos resquicios del pasado no redimido.


Saludos,
C. Marat.


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3 comentarios:

Oscar J. Camero dijo...

Me da gusto comunicarle, señor Marat, la inclusión de su espacio en un directorio, muy personal, que alimento y utilizo como fuente para la refléxión y la búsqueda políticas.
Saludos desde Animal político
La página en cuestión es Páginas política de Venezuela

Moliere dijo...

Hermano Marat, te he agregado a la lista de mis linkeados. Espero que sigas adelante en esta lucha que es de revolución permanente contra la barbarie del capitalismo y contra el imperialismo que es su fase suprema.

Patria, socialismo o muerte...

Venceremos.

Saludos...Moliere.

DURDEN dijo...

Muy Bueno

"La utopía es lo único que puede salvar a la humanidad" dijo el gran Osvaldo Bayer alguna ves...

Saludos.

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