¿Cuántas veces hemos oído: el mundo no va a cambiar, es inútil ser utópico, todo es así porque siempre fue así y siempre será así, etc.? No es que quien lo diga sea un mediocre, no. De todas formas, dada la situación actual de falsa-democracia, cualquier opinión de un ciudadano “común” debe tomarse como la opinión de alguien que ha recibido el veneno de las ideologías capitalistas (conservadurismo, liberalismo, fascismo, etc.) y no como su opinión real. No es conveniente tratar de cambiar en ese momento el pensamiento del individuo. Es necesario primero demostrarle que las ideas y las aspiraciones de uno son más grandes y gloriosas que las de él; no se debe hacer esto para minimizar su opinión, sino para darle a comprender lo grande que es el proyecto socialista y lo repudiable que es el sistema capitalista. Si bien el individuo sospecha de esto, no llega a comprender que todo lo que se produce en la realidad cotidiana, salvo contadas excepciones, es el producto de relaciones sociales (concepto que él maneja) encuadradas dentro de una lógica general de dominación, al menos en la sociedad actual (realidad de la que sospecha, pero de que no ve directamente debido a los años de sometimiento mental por los medios de (in)comunicación y a las ideología de la sociedad burguesa). Para poder darle a comprender a las personas sobre la concepción del mundo de un revolucionario, que con el triunfo será la concepción del mundo de la sociedad en permanente revolución, debe tenerse en claro varios conceptos, que no siendo dogmas, dado que pueden cambiar, pero que por ahora se pueden definir así:

  • la democracia en el capitalismo no existe. Es la mayor farsa de toda la historia de la humanidad. La democracia es el poder del pueblo. Pero en el capitalismo, si bien los ciudadanos pueden votar y tomar decisiones menores de vez en cuando, las decisiones reales las toma la clase social dominante, que a partir de aquí llamaremos burguesía para Europa, los territorios de la CEI, Oceanía, Norteamérica y sudeste asiático; y oligarquía para Latinoamérica, África y Asia. Hace un tiempo, leí un graffiti, probablemente anarquista, que rezaba: “Si el voto cambiara algo, lo declararían ilegal”. Una gran razón hay en esta frase, puesto que el Estado, no es más que el comité de administración, de regulación y de represión, al servicio de la clase dominante, pero siempre el causante último es el Capital, que a partir de acá escribiremos con mayúscula, como corresponde a tan digno amo absoluto de la sociedad.
  • hay dos categorías de revolucionario: el profesional y el común. El primero es aquel que se encarga de que, en la más absoluta oscuridad del capitalismo, se propague la luz del socialismo. El segundo es aquel que no dedica exclusivamente a la Revolución Mundial, el quien con su trabajo, su obra, su creatividad, lucha por los valores del socialismo donde le toque. El hombre nuevo del socialismo.
  • la Revolución es mundial. Cualquier fascismo introducido en el movimiento revolucionario (léase estalinismo, nacional-bolchevismo, nacional-anarquismo) son peligrosas desviaciones que deben ser completamente repudiadas porque están en contra del principio de internacionalismo. Los revolucionarios llevan como patria a la Humanidad. Su bandera es roja con la hoz y el martillo o negra con la "A". Esas mentiras de que colaborar es intervencionismo es pura retórica fascista. Todos sabemos que los poderosos son internacionalistas convencidos: su mercado es mundial, sus empresas con futuro son transnacionales, los represores reciben instrucciones en otros países (léase Escuela de la Américas, West Point, etc.), infinidad de ejemplos. Los oprimidos del mundo deben unirse, o su triunfo será efímero. Por eso propongo la formación de una liga revolucionaria mundial, idea que ampliaré en un próximo post.
  • las armas para combatir al capitalismo deben ser diversas y refinarse para volverse los más viables posibles. Tanto la formación como el refinamiento de las ideas revolucionarias debe estar marcado por la ética y la coherencia, principios fundamentales para seguir por la correcta senda revolucionaria.


Esas son algunas de las ideas más importantes que debe tener en claro un revolucionario profesional. Contra el capitalismo uno debe ser implacable, pero no así contra los hombres. Los múltiples motivos por los que una persona pueda oponerse al capitalismo son cruciales dado que, en pueblos donde la resistencia es pequeña, como el Imperio, deben tomarse versatilidad de medidas para ganar a la población y liberarla. Por ejemplo, la culpa de que los yanquis sean unos imperialistas es de sus círculos de poder (que envenenan día a día las mentes de sus habitantes), no de su pueblo. Personalmente, espero que los estadounidenses sean liberados hacia finales de la Revolución Mundial, cuando el último imperio de la Tierra se desmorone.

Sobran los motivos para luchar contra el capitalismo, argumentos para defenderlo no hay ninguno. El deseo de seguir teniendo el poder, las ambiciones, la falta de ética, la ignorancia o la ceguera producida por el aparato de régimen capitalista son las causas por la que la Revolución no ha triunfado hoy. Pero ya ha comenzado. La decadencia del capitalismo lo llevará a su destrucción junto a todos nosotros en un fin del mundo o nuestra Revolución liberará al mundo antes de ser destruido y por ello será salvado. La salvación del mundo será nuestra, de todos los revolucionarios, profesionales o comunes. Es tiempo de que la humanidad se alce unida contra el opresor, es tiempo del gran trueno que rasgue las tinieblas del capitalismo para dejarle paso a la verdad. Es tiempo de un nuevo amanecer. La Aurora está cerca.


Saludos,
C. Marat.


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6 comentarios:

Dialéctico dijo...

Totalmente de acuerdo.
Como decía un gran revolucionario llamado Buenaventura Durruti allá por 1936:
"Al Capitalismo no se le discute, se le destruye".

Martín Gramajo dijo...

Totalmente de acuerdo; el debate actual de la izquierda es lo que sigue a ese artículo. Definir métodos y formas coordinadas para que todos los luchadores se unan en un espacio único con llegada a todos los trabajadores y sectores populares.
La izquierda argentina no se une porque es ese en el debate en que esta parada la izquierda; un debate donde las perspectivas de avance a una revolucion son mínimas pero las hay.

El Verdugo en el Umbral dijo...

Camaradas: la izquierda no se une poruqe no se plantea la revolución. No trata el tema del Poder. Está enferma de reformismo.
Muy interesante el blog

CSA dijo...

Estoy de acuerdo pero añadiré varios matices.

El primero es que el sistema capitalista no es democrático, no porque haya políticos que luchen apartado del pueblo (hay muchos elementos que hacen que sea así en los partidos que ya te contaré si hablamos) sino más bien en que los intereses económicos inyectan su espina venenosa en los órganos de participación que tienen que ser del pueblo.

Mas que hacerle ver que su opinion es minimizable, hay que inducirles a que piensen en las contradicciones del sistema y hacerles pensar en todo lo que supone el sistema y el entorno en el que vive para que, como consecuencia, conozca la realidad y se incline hacia la alternativa. A partir de este momento, lo digo porque lo he visto, puede haber dos reacciones: el miedo a que pudiera fallar la nueva alternativa o tener fuerza para ver la alternativa y estudiarla. Es una especie de reacción Nietzscheana (aunque no tenga que ver con Marx).

Y tendrías que añadir el diferente desarrollo del capitalismo: no es lo mismo en Europa que en África. Esto es importante para encontrar la vía de solución.

Marat dijo...

Obviamente, el capitalismo no es democrático, si no sería el poder del pueblo y no lo es, es una dictadura del capital.

No dije que la opinión de la gente común sea minimizable, dado que en base a esa opinión es que construimos la democracia participativa; pero en el capitalismo, hay que admitirlo, la ignorancia prolifera por doquier. Destruirla y traer el conocimiento es la tarea de cualquier revolucionario, como la es la de cualquier civilizador.

Naturalmente que la Revolución no será igual en todos los países. Es más, es mejor que sea así, para que sea más versátil y más dificil de combatir para el capitalismo. Eso lo ampliaré más adelante, aunque ya di los indicios en el post titulado "Proyecto de Emancipación Mundial".

Saludos cordiales.

Dialéctico dijo...

Desde aquí en Europa al menos se ve como que el principal obstáculo son los partidos socialdemócratas y su invento del Capitalismo Social. La burguesía se ha empeñado mucho en subvencionar económicamente a estos partidos con el fin de que estos a su vez tengan domesticada a la clase obrera. O lo que es lo mismo, tenerla callada. Para ello han fomentado la clase media. Han comprado a los dirigentes sindicales. Han dotado al obrero de nuevos bienes de propiedad privada como pueden ser un coche, una casa, un ordenador,...para hacerles creer que ellos también son dueños de algo, cuando la verdad es que no son más que nuevas cadenas(ya sean hipotecas, nuevas deudas,...), y encima amenazan al obrero diciéndole que si no hacen caso a los consejos de la burguesía lo perderán todo (ellos lo llaman ser más "eficientes" en el trabajo o "competitivos").

Yo personalmente cada vez que leo las criticas que hacía Lenin a Eduard Bernstein, allá a principios del siglo XX, más pienso que la socialdemocracia es el principal obstáculo para la izquierda revolucionaria. Y la mayor culpable de los muertos de la clase obrera siglo XX y XXI.

Como decía Trotsky:
"La socialdemocracia sólo habla de Socialismo los días de fiesta". Y el 1º de Mayo es un claro ejemplo.

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