31.5.08

Sobre el cambio


Hace un tiempo, cuando se difundía la noticia de que Fidel renunciaba a la presidencia de Cuba, los derechosos más recalcitrantes festejaban creyendo que con Fidel renunciando se acababa el socialismo cubano. Creyeron erróneamente que el cambio no se permite en el socialismo, como si el socialismo se guiara por los protocolos básicos de orden capitalista. En el capitalismo el cambio no se permite, para hacerlo hay que pagar un alto precio. Pero, ¿y en el socialismo?
Por supuesto que en el socialismo el cambio no sólo debe permitirse, sino que debe recomendarse. ¿Por qué? Por varias y poderosas razones:
· La herencia del pasado capitalista es tan grande, tanta es la podredumbre del viejo sistema, que removerla de las mentes del pueblo es difícil. Del Estado es relativamente sencillo, pero el Estado no tiene todo el poder, es más, su poder es poco comparado con el de la clase dominante. En el capitalismo, el Estado es la maquinaria de ineficiencia y de represión que hace el trabajo sucio de la burguesía. En el peor de los casos, la burguesía espera que el pueblo eche la culpa de los problemas al Estado y no a la clase dominante, administradora del régimen y, por lo tanto, culpable directa de los males del capitalismo, pero ¡ojo!, si otro fuera el administrador del capitalismo, es decir, si lo fuera el propio Estado, sería quizás aún peor, tal cual lo conocemos por el recuerdo de distantas experiencias históricas; así queda demostrado que al capitalismo no se le ponen parches populistas, se lo destruye con la ferocidad necesaria para lograr barrer su escoria del lugar que sea necesario expulsarlo.
· También es necesario cambiar para mantener la vitalidad del socialismo. Es necesario remover a la dominación cultural del capitalismo del pasado de las mentes populares, pues así se crea el cambio cultural que sugirió Lenin durante los últimos años de su vida y se convina este cambio con la Revolución Permanente de León Trotsky.
· Además es imprescindible el cambio puesto que sólo así avanzaremos hacia ese futuro de perfección que es el Comunismo, luego de barridas todas las formas de opresión, ya sea opresión establecida mediante grilletes, leyes o dominación cultural y/o mental. La explotación capitalista se ha refinado

Esos son nada más algunos de los motivos por los cuales no debe quedarse estancada una Revolución. Porque la Revolución es por siempre hasta que se alcance el Comunismo.
Saludos.
Marat


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1 comentarios:

CSA dijo...

Muy buen análisis. Hacía unos meses salía en la 1 de TVE como en el País cubanos defendiendo el socialismo.

Debe haber un cambio, está claro, pero no deben estos cambios reestructurar el Estado de tal forma que vuelva al capitalismo.

El problema en el capitalismo es que el capitalismo ha dejado la explotación física para concentrarse en la psicológica. Antes, en el siglo XIX, el Estado dejaba libremente circular al capital de tal forma que se transformaba en una especie de absolutismo político sin dar nada al pueblo.

Tras la Revolución Rusa las potencias temblaron y decidieron dar un giro. Este giro consistiría en que el capitalismo circulara libremente, pero sin hacer tanto ruido (economía mixta) además de hacerle ver (que no es que se lo den) al pueblo que le dan todo lo que quiere (todo para el pueblo pero sin el pueblo, ilustración) lo que se transformó en un capitalismo ilustrado. Este capitalismo usa a escondidas la violencia, pero se concentra en la violencia psicológica como bien dice Erich Fromm: "una dictadura con sus ataduras físicas la puedes ver como te explota, pero al capitalismo no ni a la democracia liberal".

Por eso debemos de cambiar el sistema, un saludo.

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