¿Qué es el bien? ¿Qué es el mal? Dos fuerzas en eterno confilcto luchando entre sí por querer dominar la voluntad de los hombres... ¿De dónde surge esta definión de lo que es el bien y mal? De la antigua Persia. Ellos habían creado la primera religión (mazdeísmo) en que había dioses buenos y malos. Los persas influenciaron con esas costumbres a los babilonios, que en ese tiempo tenían a los judíos como esclavos. Durante este largo tiempo, los judíos adoptaron esas ideas del bien y del mal como conceptos diferenciados; a diferencia de otros pueblos, como los griegos, tienen tenían en sus dioses pasiones humanas, con lo cual cada dios tenía virtudes y perversiones, y naturalmente, alguno era más benévolo que el otro, pero ninguno era la suma de todo bien o toda mal.

Volviendo a la línea de las religiones dualistas, cuando los judíos fueron finalmente liberados de Babilonia por Ciro II el Grande, rey persa que acababa de conquistar Babilonia, regresaron a sus tierras en Palestina, donde ya sabemos qué pasó: muchísimo tiempo después, Jesucristo funda una nueva religión, derivada del judaísmo y, el cristianismo, al ser adoptada como religión oficial del Imperio Romano por Constantino, se convierte en la religión imperante de Occidente.

Y es aquí donde entramos nosotros, educados en la cultura occidental y cristiana, convencidos de un Dios bueno que lucha contra un ser malvado, que a pesar de ser menos poderoso que él, no se puede destruir, y al parecer, este diablillo siempre se sale con las suyas, pues bastante mal le va a la Humanidad... Obviamente, no es que si algo va mal, sea culpa del diablo, al igual que cuando algo sale bien, no es mérito de Dios, es mérito de los débiles humanos, seres que no pueden afrontar la realidad, sino que deben verla por el filtro de las ideologías, inseparable elemento del ser humano (al menos en esta escala evolutiva) y cuya debilidad le hace creer en fantasías, tales como las religiones y en cuyo caso extremo llegan al fanatismo, donde salen a la luz (tal cual pasa cuando se llega al paroxismo de toda idea), la verdadera esencia de su causa, sale a la luz, para que lo vean todos los que puedan (y quieran) ver, la entraña de barbarie y de contradicciones de esa idea, en este caso, de esa religión.

El ser humano está plagado de contradicciones. Su vida es una contradicción: entre su voluntad y entre la presión de la voluntad del resto de los hombres, con infinidad de intereses, cuya meta es hacer prevalecer su criterio por encima del de los demás. Su única oportunidad de resolver sus contradicciones, es obtener una cosmovisión más elevada que él mismo. Sólo existen dos cosmovisiones más elevadas que los propios hombres que la puedan obtener: la cosmovisión capitalista y la cosmovisión socialista.

Cosmovisión del capitalismo: el capitalismo es un sistema que impone su ideología a diario y está en casi todos los rincones de la vida humana, incluso en los más simples, pues para que un sistema complejo impere, necesita dominar lo simple (de lo contrario, las múltiples filtraciones lo terminarían por agrietar tanto que se derrumbaría de una forma dramática). La cosmovisión capitalista no es poseída por casi nadie. Lo que impone el capitalismo no es su cosmovisión, sino su ideología más eficiente: el liberalismo. El liberalismo es una ideología que se caracteriza no por lo que dice, sino por lo que no dice. Un liberal nunca va a decir: soy liberal. Va a decir: soy objetivo. Y para el liberal lo normal va a hacer ser liberal, y los demás serían anormales. En realidad, el liberal es la ideología predeterminada e impuesta, nada es "normal" si viene impuesto... Lo único normal es el criterio de evolución continuo de la natuiraleza y del ser humano, todo lo demás es creación autoritaria del ser humano.
La cosmovisión capitalista se puede conocer, pero no adoptar, sólo hay un individuo que la puede poseer (pues una cosmovisión es tal para el mejoramiento de quien la profesa): el Capital. Él sabe lo que hace, por qué lo hace, qué va a hacer. Son los burgueses quienes ejecutan los órdenes, no quienes las crean. La burguesía obtiene placer temporal de riquezas, pero quien triunfa es el Capital. El triunfo del Capital equivale a la destrucción de la raza humana. Por ello el Capital no desea triunfar, sino prolongar el tiempo que le queda, mediante distintos medios. Por eso nosotros no vamos a ser derrotados jamás, a menos que el capitalismo destruya a la raza humana, pero no quiere hacer eso, pues no había a quien explotar. Simple y llanamente, no habría a quien explotar, se habría acabado la diversión...

Cosmovisión del socialismo: el socialismo no tiene un concepto con poderes de individuos como tiene el capitalismo, porque no está dirigido desde una cúspide gloriosa, sino desde abajo, desde los oprimidos que luchan por la liberación, sea cual fuere el método de lucha que escojan, dependiendo de su cultura, del grado de desarrollo de esa cultura, de sus valores, en definitiva, del contexto en el que ocurre la Revolución, determinado este contexto según el espacio y el tiempo.
La misión del socialismo para sus ciudadanos (independientemente de que deba destruir al capitalismo) consta de tres objetivos: por un lado debe remover de los territorios donde sea proclamado todos los vestigios del viejo orden (je, ya no es nuevo), paulatinamente, sin prisa pero sin pausa, más en la práctica que en la simple legalidad, pues sabemos también que el Estado debe desaparecer cuando se alcance el Comunismo, sabemos que el tiempo es breve para las tareas que debemos ejecutar y que el Socialismo no debe ser prolongado indefinidamente, por lo cual derrotar al capitalismo es vital. La segunda misión es establecer a una cosmovisión/plantilla que tenga objetivos básicos: evitar el fanatismo, evitar la corrupción política, establecer las bases para un pensamiento racional, entre otras misiones básicas. La tercera misión es establecer la cosmovisión socialista, ya conocida por todos, que es inacucuado establecer si no se establece antes la cosmovisión/plantilla, puesto que de no asegurarnos esos conceptos básicos e inamovibles podría el sistema perderse en una traición de corte stalinista. Además, si algunos funcionarios o el sistema mismo se corrompiera, se podría remover y reemplazar por una versión mejorada y menos vulnerable a la corrupción, gracias a que gran parte de los conceptos necesarios para adoptar la nueva forma de gobierno estarían establecidos ya en la cosmovisión/plantilla.

Comencé hablando de la esencia del bien y del mal a raíz de esta entrada en el blog Psycho Power! y terminé revelando parte de mi plan para el socialismo actual o del futuro... Para responder las preguntas del comienzo del post, digo: el bien y el mal son creaciones de la generalmente débil mente humana, que busca justificar sus propias acciones, de esta manera evitar el juzgamiento por parte de sí mismo, a quien realmente teme, y que le lleva a no evolucionar nunca, uno de los innumerables motivos de los que se aprovecha el capitalismo para mantener dominados a los humanos y uno de los tantos enemigos de la causa redentora de la Humanidad, el socialismo.


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