Tarde o temprano se iba a saber. No era de esperarse otra cosa viniendo del Estado más agresivo que existe. Al parecer no era la bondad y la caridad, sino el petróleo y el iridio lo que atrajo a la superpotencia al país antillano. Además de las ventajas geoestratégicas, claro.


Share/Save/Bookmark

0 comentarios:

Publicar un comentario