Una de las claves que tiene el régimen de los Estados Unidos de América para fanatizar a su población es la crear permanentemente un enemigo muy terrible y malvado, contra el cual todo está permitido. A pesar de lo sencillo que le resulta crear este enemigo por controlar la maquinaria propagandística y de lo importante del concepto como clave de dominación, no es invento de la oligarquía de EUA. Ya vino en las entrañas de la ideología de la población de ese país -y de Occidente- mediante la perversa ideología del cristianismo.

El Satanás

 Una de las tácticas que usa para tener adeptos el cristianismo es la de Satanás, la entidad maléfica que persigue y torturará horriblemente a los humanos “impíos” en el Auschwitz de Yahvé. Jesucristo les dio la libertad a los humanos para que ejerzan toda la violencia que crean necesaria contra Satanás y sus secuaces. Esta filosofía otorgó a los dirigentes cristianos un gran margen de maniobra para deshacerse de sus oponentes de formas terribles. ¿Acaso hay algún derecho que tengan o hay algo que no pueda hacerse contra los malvados enemigos de la fe verdadera? Así el cristianismo justifica sus propias atrocidades, así prepara las mentes de los fieles para que éstos no tengan remordimientos de conciencia cuando violen, torturen, denigren, destruyan a otros seres humanos.

El Satanás moderno de EUA

El primer país en ser satanizado modernamente por Estados Unidos fue España, durante la Guerra Hispano-Estadounidense. Las nuevas técnicas de propaganda del siglo XX le dieron oportunidad de desatar una Guerra Fría muy fuerte contra el Bloque del Este. Desde que Churchill popularizó el término de “cortina de hierro”, la guerra ideológica contra el campo socialista no dio tregua y los Estados capitalistas alimentaron la fantasía de que la Unión Soviética quería “conquistar el mundo” lo cual no estaba ni remotamente cerca de la realidad. Ninguno de los regímenes stalinistas deseaba el triunfo de la Revolución Comunista mundial y los Partidos Comunistas de los países capitalistas trabajaron en gran medida para impedirlo, como es el caso de tantos PCs de América Latina. Realmente, creo que nunca hubo mayores pacifistas que los viejos stalinistas. EUA multiplicó sus órganos de represión y control de su población y desmanteló el movimiento obrero de ese país. Como dato curioso de todo esto, es que los amigos talibanes (musulmanes) de los yanquis (cristianos) también coincidían (ambos son abrahamánicos, después de todo) en que la URSS era la encarnación del mal absoluto.

Aunque dio muy poco resultado, los liberales intentaron -e intentan- igualar en el ámbito académico y en el sentido común de la gente a los “totalitarismos”: el fascismo y el comunismo. Aunque en el primer caso no hay discusión, pues los propios fascistas se reconocen como totalitarios, en el segundo los liberales intentan hacer malabares ideológicos para lograr esta igualación, generalmente recordando las atrocidades de la dictadura de Stalin.

El Satanás actualmente

Hoy día, y desde la supuesta “guerra contra el terrorismo” iniciada por el gobierno de EUA, los musulmanes son el mal absoluto. Y aquí también aparecen los rocambolescos malabaristas de la ideología capitalista: ahora resulta que los musulmanes y los marxistas y los nazis también conspiran para “destruir las libertades” de Estados Unidos.



Share/Save/Bookmark

0 comentarios:

Publicar un comentario