Los atentados terroristas del día de hoy en Moscú, Rusia, y que dejaron decenas de muertos fueron, al parecer, perpetrados por nacionalistas islámicos.

La historia del conflicto de Chechenia es muy larga. Los chechenos fueron una de las minorías oprimidas por el imperio zarista, así que se sumaron enérgicamente a la Revolución soviética. El apoyo a los bolcheviques fue aplastante y, gracias a ello, pudieron derrotarse varias sublevaciones de extremistas islámicos. La colectivización de los '30 fue, por el contrario, rechazada y hubo severos conflictos entre las fuerzas gubernamentales y la población local; esto se acrecentó con la Segunda Guerra Mundial, ya que un gobierno rebelde checheno buscó formar una alianza con la Alemania nazi. En castigo, en 1944 se abolió la República Socialista Soviética Autónoma de Chechenia-Ingusetia (como rep. autónoma estaba incluida en la República Socialista Federativa Soviética Rusa) y se deportó a toda la población (incluido los comunistas locales) a Kazajistán. En 1957 esta república fue restaurada. En 1993, tras la disolución de la URSS, se declaró la independencia y se provocaron dos guerras con Rusia, donde tanto los separatistas como las tropas del dictador borracho Yeltsin comentieron todo tipo de atrocidades.

Bandera de la RSSA de Chechenia-Ingusetia, versión 1937-1944.

Sin duda, la única solución para los terribles conflictos y odios es la restauración de la Unión Soviética sobre una base democrática y una verdadera dictadura del proletariado (no una dictadura del partido único). La heroica historia de los pueblos de la vieja URSS será un estandarte perfecto para combatir al nacionalismo y a la religión*, elementos propiciados por el capitalismo para dividir a los pueblos por motivos absurdos.

*Otra clave de exacerbación de odios es la de confrontar "el cristianismo" de los rusos con "el islamismo" de los chechenos.


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1 comentarios:

Agüará dijo...

Buena nota. Saludos!

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