Cuando un sistema está en descomposición, su putrefacción aflora por doquier. El capitalismo, ese cadáver insepulto, causa una degeneración espantosa en la humanidad de los hombres.

¿Cómo es posible que el fascismo logre transformar tan rápidamente a gran cantidad de personas en verdaderas abominaciones? Desde los líderes genocidas a los torturadores, todos tuvieron familias, los más célebres eran cristianos, fieles de la religión "de la hermandad y redención del hombre". ¿Qué explica la perversidad entonces?

Las causas del odio sistematizado son dos: por un lado, el inminente fin de la Historia al darse la lucha de clases última antes de la reconciliación de las escisiones artificiales en el Hombre, la segunda causa es la concentración de las pasiones en un foco de odio y agresividad al estar éstas proscriptas de la politica y la sociedad oficial.

Cuanto más acelera su descomposición, más violento se torna el imperialismo. Es el preludio del final, que es la victoria y la superación de la situación o el aceleramiento de la putrefacción. ¡Que el capitalismo no lleve a nuestra especie a un final tan triste!


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