Veo con mucha preocupación el acercamiento a la Iglesia Católica que está llevando a cabo el gobierno cubano encabezado por Raúl Castro, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros:

El acercamiento a la Iglesia fue inaugurado por Fidel en una época difícil para el socialismo. El contraataque del capitalismo le había asestado un golpe mortal a todo el campo socialista. Hay que recordar el papel del encubridor de pederastas Wojtyla en la caída del socialismo real, al darle mucha fuerza al anticomunismo religioso en su país natal Polonia, hoy convertido en una cueva de oscurantismo de la peor especie, al mismo nivel que los Estados islámicos.

Sin duda, la visita de Wojtyla a Cuba sirvió para neutralizar el clásico espíritu de la Iglesia Católica de oponerse a todo lo que signifique progreso. No obstante, la Iglesia nunca dejó de ser el contubernio de la contrarrevolución.

Hay que tener cuidado con los acercamientos a la Iglesia. La Constitución cubana dice en su artículo 8 que:
«El Estado reconoce, respeta y garantiza la libertad religiosa. En la República de Cuba, las instituciones religiosas están separadas del Estado. Las distintas creencias y religiones gozan de igual consideración.»
Como el gobierno cubano perece ceder ante peticiones de la Iglesia Católica, ésto significa que esta iglesia tiene privilegios que otras no (la católica no es la única iglesia cristiana que desespera por la restauración capitalista -para así volver a ganar dinero, lo importante para los representantes de un reino bien de este mundo-), una clara violación del artículo constitucional citado arriba. Por otra parte, las autoridades de las iglesias no son electas por nadie, por lo tanto, no tiene ninguna representación legítima y menos ante una república socialista.

Está perfecto relacionarse con un canciller como Mamberti, el citado al comienzo del artículo, pues es el representante de otro Estado. Pero de ahí a privilegiar al catolicismo como está haciendo el gobierno del general Raúl Castro hay un gran trecho.

Como si fuera poco, ahora quiere la Iglesia Católica local la visita del ex-nazi y también encubridor de pederastas Ratzinger en 2012.


La infestación de los países socialistas comenzó con la religión, la católica en Polonia, la protestante en Alemania Democrática, la ortodoxa en Rumania, etc. Que no pase lo mismo en Cuba, menos en esta época oscura de barbarie capitalista.


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1 comentarios:

C. Marat dijo...

Quizás sea interesante leer el breve intercambio entre el intelectual cubano Enrique Ubieta y yo en un post de su blog.

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