Después de más de doce años de chavismo en Venezuela, se está muy lejos de construir una sociedad y economía socialista. Y ni hablar de moral revolucionaria. Lo único que ha revelado ser este movimiento es una versión caribeña del nefasto peronismo que desde 1945 que pudre la Argentina. Populismo, demagogia, inclinaciones fascistas... El siguiente artículo es de Bruno Bimbi y fue tomado de su blog.

Venezuela: medios oficiales atacan al candidato opositor por judío y homosexual 

La campaña electoral para las elecciones presidenciales en Venezuela empezó de la peor manera. Después de que las principales fuerzas de la oposición realizaran una primaria abierta para elegir su candidato presidencial, en la que venció, con el 62,5% de los votos, el gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski, los principales medios de comunicación del Estado lo acusaron (sí, la palabra “acusaron”, en este contexto, suena horrible, pero es la que mejor describe el tenor del discurso de la prensa oficial) de judío y homosexual.

En un artículo titulado “El enemigo es el sionismo”, Radio Nacional de Venezuela presenta al candidato opositor como “hijo de Henrique Capriles García, descendiente de una familia de judíos sefardíes de Curazao, y de Mónica Cristina Radonski Bochenek, judía ruso-polaca”, y lo acusa de haber trabajado para empresas “vinculadas a los intereses de la burguesía sionista”. Más adelante, en un párrafo que parece escrito por el mismísimo Joseph Goebbels, la radio estatal venezolana explica que “el sionismo es dueño de la mayoría de las instituciones financieras del planeta, controla casi el 80% de la economía mundial y la industria de la comunicación casi en su totalidad, además de mantener posiciones de decisión dentro del Departamento de Estado estadounidense y potencias europeas”. “Este es nuestro enemigo: el sionismo que hoy representa Capriles Radonski”, concluye el artículo.

Da escalofríos, y mucha pena. Quien esto escribe siempre simpatizó más con Chávez que con la mayoría de sus opositores. Pero hay cosas que son intolerables. Si un candidato es “el enemigo” de quien está en el poder por ser descendiente de judíos, si ese es el discurso oficial —usado como arma política por los medios estatales—, no hay caso. Todo lo demás pasa a ser irrelevante. Y sí, Capriles es descendiente de inmigrantes judíos que escaparon del nazismo, pero practica la religión católica. ¿Por qué aclararlo? Porque, para el discurso antisemita, lo importante siempre fue la sangre. Sí, da escalofríos.

Luego de la denuncia del Centro Simón Wiesenthal, la Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela (CAIV), la Liga Anti-Difamación y el Congreso Judío Latinoamericano, con repercusiones en la prensa internacional, el texto antisemita fue borrado de la web oficial de RNV, donde ahora puede leerse: “Disculpa, algunos de los archivos necesarios no se han localizado. Si querías ver una discusión, es posible que haya sido eliminada o trasladada”. Pero varias páginas y blogs vinculados al chavismo aún lo mantienen online.

Como si fuera poco, en Twitter, el funcionario Enrique Remlawi, director de Asuntos Estadales  del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y  Extranjería, retuiteó un mensaje que decía: “Los Malditos Judíos deberían agradecer a Hitler que gracias a él Hoy en día tienen esa puta matriz de opinión donde se hacen llamar Víctimas” (sic). No lo echaron del gobierno, y sigue tuiteando.

Pero el ataque de la prensa oficialista contra el candidato opositor no terminó ahí: además de judío, homosexual. Sólo le faltó ser mujer y negra y cantaba bingo.

El programa “La hojilla”, que sale al aire por la televisión estatal venezolana (VTV), reveló que el 7 de mayo de 2000, el político había sido “aprehendido en flagrancia” por la policía “cometiendo actos inmorales”. Según el acta policial (ver fascímil en PDF), Capriles se encontraba en un auto BMW practicándole sexo oral a otro hombre, de nombre Armando, “ambos en estado de ebriedad”, cuando fueron sorprendidos por el inspector Teodoro Hernández — al parecer, guardián de la moralidad de la zona. Hernández acusa al candidato presidencial de la oposición de haber tratado de echarlo de la policía, tiempo después de aquellos hechos, cuando fue alcalde del municipio de Baruta.

“La hojilla” es un programa político conducido por el periodista Mario Silva, ex candidato a gobernador del estado de Carabobo por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), base política del presidente Chávez. Silva aclara, al principio de su informe, que lo que va a contar ”no tiene nada que ver” con la orientación sexual de Capriles, pero lo que hace a continuación (ver aquí desde el minuto 13) es leer, palabra por palabra, el acta policial labrada por Hernández. Luego aclara, de nuevo, que no está hablando de la sexualidad del candidato, sino de su supuesta persecución contra el policía, pero mientras dice esto recibe, al aire, un mensaje de texto en su celular, mira de nuevo a la cámara y agrega: “Habría que preguntarse también, por qué no, si no será el mismo jefe de campaña con el que estaba ese día en el BMW: Armando Briquet. ¿Será?”. Silva concluye: “Tú estabas disfrutando, pero te agarraron”.

No es la primera vez que la sexualidad de Capriles es usada en su contra por dirigentes oficialistas. En el video que sigue a continuación puede verse cómo, poco más de dos años atrás, en un acto del PSUV, transmitido por la televisión oficial, un dirigente chavista acusaba al gobernador de Miranda de “sinvergüenza, traidor, fascista, chorro, ladrón y homosexual”.

Sí, eso. Da escalofríos, perdonen que insista.


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