Por Carolina Gainza. Tomado de Manzana Mecánica.

Parafraseando a Marx, “Un espectro acecha la cultura libre. Es el espectro del comunismo”.
Cada cierto tiempo aparecen artículos que se preguntan si la cultura libre, con sus principios de solidaridad e igualdad, puede ser considerada comunista, y si eso es malo o bueno. Este es el caso del artículo que me interesa comentar aquí: "¿Qué hay en un nombre? Eso que llamamos comunismo, con cualquier otro nombre, debería ser suprimido de la misma manera".

A muchas personas, la sola palabra comunismo les produce alergia. Para otras, es como si les hablaran del demonio. Otras, entre las que me incluyo, no tienen miedo de ser llamados comunistas, si entendemos que uno de los principios del comunismo era defender la producción común de la avalancha privatizadora capitalista. Mucha de esta producción común, en el ámbito de las semillas, conocimientos biológicos, bioquímicos, biogenéticos, la producción de software, la producción cultural, entre otros, está siendo amenazada actualmente por quienes buscan limitar el acceso a ellos por motivos comerciales e intereses privados- individuales.
 
Si la cultura libre fomenta la igualdad y la solidaridad entre las personas, ¿por qué no identificarnos con los principios comunistas?. En este sentido, el artículo señala:
(..) hoy pocas personas se identifican abiertamente como comunistas, muchas incluso creen que el uso de esta palabra de alguna manera va en contra de ellas, como si la elite que se resistirá a todos los esfuerzos para reducir sus privilegios, de alguna manera pudiera ser atrapada con la guardia baja y cayeran en la trampa de una sociedad más equitativa, si simplemente los engañamos usando algunos inteligentes nuevos términos".
Creo que muy pocos estarían en contra de causas que buscan la justicia social, la igualdad, la distribución de la riqueza, la libertad del conocimiento y la posibilidad de compartirlo, mayor acceso a los beneficios que los procesos modernizadores producen, entre otros. Y sin embargo, sucede lo que plantea el artículo:
“(…)El hecho es que cualquier propuesta que busque crear una mayor igualdad será automáticamente llamado "comunismo" por las fuerzas reaccionarias que han invertido una considerable riqueza y esfuerzo tratando de mancillar el término".
Esto sucede con la cultura libre al ser catalogada de comunista. Todos los males de la sociedad caen contra sus seguidores.

Pienso que lo anterior es un prejuicio y un error. El artículo señala:
"Aquellos que desean preservar el privilegio de la elite nos llamarán Comunistas no importa qué. Si son tímidos acerca de ser llamados Comunistas, y tratan de rehuir el nombre, lo único que lograrán es fortalecer los ataques contra nosotros, harán que parezca que ser un comunista es algo vergonzoso, algo que debe ser negado, algo que ocultar. Esto hará que parezca que nos llamamos de otra manera sólo para evitar que la gente sepa la verdad acerca de nuestro siniestro comunismo.
En este sentido, debemos trabajar en definir nuestra postura al respecto, qué nos acerca y qué nos aleja del comunismo, más que defender la cultura libre de aquellos que nos atacan llamándonos comunistas. Pienso que, como señaló Zizek en su intervención en Wall Street el año pasado, no somos comunistas si identificamos el comunismo con el sistema que colapsó a principios de los noventa. Pero sí podemos llamarnos comunistas en cuanto la defensa de “lo común”, de lo que nos hace trabajar colectivamente en beneficio de todos, nos permite pensar sistemas distintos de propiedad, e incluso de organización producto de lo que hemos visto en los movimientos sociales de los últimos años, que quizás van más allá de sistemas basados en la propiedad privada (capitalismo) o sistemas basados en la propiedad pública (socialismo).
El artículo nos llama a lo siguiente: “(…)Llamémonos Comunistas y definamos nosotros qué significa eso, ya que de todos modos seremos llamados Comunistas y si no lo hacemos estaremos dando a otros el control sobre qué significa".


Share/Save/Bookmark

0 comentarios:

Publicar un comentario