Sobre el último esfuerzo titánico de Lenin por enmendar el rumbo.

La sociedad capitalista debe ser reemplazada por otra sociedad que resuelva las contradicciones que le son inherentes. Esta sociedad alternativa al capitalismo fue llamada por Marx sociedad comunista. Una “sociedad cooperativa, democrática y solidaria, basada en la propiedad común de los medios de producción”, en la que desaparece la “subordinación esclavizadora de los individuos a la división del trabajo, y con ella, la oposición entre trabajo intelectual y trabajo manual”; donde se lucha contra todo sufrimiento y discriminación, donde el trabajo se transforma en la primera necesidad vital de la persona humana y donde ésta ha logrado desarrollarse “en todos sus aspectos”. Una sociedad basada en Todos para uno y uno para todos.

El socialismo implementado durante el siglo XX en la Unión Soviética y los países del este europeo, no lo fue.

Aquel “socialismo” cuando dejó claramente establecido que no se rebasaría la lógica del capital en la economía y que en política siempre predominaría el abismo entre la palabra y los hechos, hizo que los trabajadores perdieran la fe y consecuentemente se volvieron indiferentes a su suerte. Por lo tanto debemos diferenciar al nuevo socialismo de los errores y desviaciones del modelo estatista, militarizado y verticalizado anterior.

En realidad, muchos revolucionarios durante el siglo pasado sabíamos más lo que no queríamos del socialismo, que lo que queríamos. Rechazábamos el totalitarismo, el dogmatismo que impedía el desarrollo teórico y menospreciaba la práctica real escondiendo las realidades incomodas, el horror sistemático a la diversidad y la pluralidad. la planificación central burocrática que producía otro tipo de alienación, el productivismo que ponía el acento en el avance de las fuerzas productivas sin tener en cuenta la necesidad de preservar la naturaleza, la necesidad y divinización de un solo partido para conducir el proceso de transición, la falta de democracia, que producía enajenación política de nuevo tipo, el colectivismo asfixiante que pretendía homogeneizar sin respetar las diferencias, el pretender imponer el ateísmo persiguiendo a los creyentes, la libertad conculcada a las mismas fuerzas progresistas.

Ante la desgracia muchos se han preguntado por que no surgieron señales de aviso, intentos por enmendar caminos etc. La respuesta es SÍ SURGIERON Y FUERON OCULTADAS Y REPRIMIDAS.

Veamos la historia del propio Lenin y sus últimos esfuerzos por enmendar rumbos.

Lenin se lo jugo todo a forzar la historia utilizando audazmente una coyuntura especifica. . Ante las múltiples críticas de muchos revolucionarios respondió… Dicen que no hemos madurado para el socialismo, que no tenemos premisas económicas objetivas para el socialismo…Y –se pregunta-no puede un pueblo que se encuentra en una situación revolucionaria ,tal como se produjo en la primera guerra mundial , lanzarse a una lucha tal que le abriese aunque sea una posibilidad de conquistar para si condiciones para nada habituales para el ulterior crecimiento de la civilización Y por que no podemos crear primero tales premisas de civilización …y empezar después el movimiento hacia el socialismo.

Intenta entonces guiar el trabajo puntualizando los factores que a su juicio le permitirían emprender la tarea en tan difíciles circunstancias…

En el II Congreso de los Soviets diría: “La burguesía considera fuerte a un estado solo cuando este puede, utilizando todo el poder del aparato gubernamental, obligar a las masas a ir adonde lo desean...Nuestro concepto de fuerza es distinto. La conciencia de las masas es la que, a nuestro parecer hace fuerte a un estado. El estado es fuerte cuando las masas lo saben todo, pueden juzgar de todo y lo hacen todo conscientemente”.

Lenin en informe al II Congreso de los sindicatos de toda Rusia dijo: “…La revolución socialista podrá consolidarse solo…cuando elabore formas que permitan a todos los trabajadores adaptarse con facilidad a la obra de gobernar el estado y crear el nuevo orden estatal…desde el punto de vista de clase,…esa es la tarea que tenemos planteada para la victoria de la revolución socialista”.

Lenin en al articulo Sobre el Mandato del Consejo de Trabajo y Defensa a las instituciones de los Soviets locales, señaló…Aún vemos a cada paso la herencia del primer periodo del Poder soviético, a saber: del periodo de la enconadísima guerra civil y del sabotaje rabioso, herencia que se manifiesta en que los comunistas se encierran en un estrecho círculo de gobernantes, temiendo o no sabiendo incorporar a la obra a trabajadores sin partido en número suficiente. Se debe emprender urgentemente y con todas las fuerzas la corrección de ese defecto.

El 20 de septiembre de 1921, sin embargo sus preocupaciones suben de tono y le llevaron a escribir acerca de la depuración del partido que no avanza según sus concepciones. denuncia a los arribistas que anteponían sus intereses personales sobre los del conjunto del pueblo… Frente a los que se han acostumbrado demasiado a “mandar como comisarios”, frente a los “burocratizados”, son valiosas en grado superlativo las indicaciones de la masa proletaria sin partido y, en muchos casos, también las de la masa campesina sin partido. La masa trabajadora percibe con extraordinaria sensibilidad la diferencia entre los comunistas honrados y fieles y los que inspiran repugnancia al hombre que se gana el pan con el sudor de su frente, al hombre que no tiene ningún privilegio ni “acceso a los jefes”… Todo oportunista se distingue por su capacidad de adaptación…El partido debe ser depurado de los granujas, de los burocratizados, de los comunistas deshonestos y carentes de firmeza…

La alarma es superior en el Congreso del Partido, de abril de 1922, el último al que asistió, allí expresó. «Poderosas fuerzas han alejado al Estado soviético de su camino propio». Lenin advertía, que Rusia escasamente podía ser llamada socialista: "No, aún no hemos puesto los fundamentos socialistas... La esencia del problema consiste en saber separar de manera firme, clara y serena lo que constituye el merito histórico de la revolución rusa, de lo que hacemos muy mal, de lo que aún no está creado y de lo que habrá que rehacer muchas veces todavía."

El 30 de diciembre de 1922, en notas que pretendían ser un mensaje al próximo Congreso del Partido al que no asistiría por estar enfermo Alerto acerca de los defectos del trabajo con las nacionalidades y critico fuertemente a Stalin y Dzerzhinsky por su campaña nacionalista gran rusa respecto asuntos en Georgia y otras republicas y el maltrato a sus representantes. afirmo. «Soy, al parecer, fuertemente culpable ante los trabajadores de Rusia»; unas palabras que difícilmente pronunciaría un gobernante... Lenin se sentía culpable —decía— no había actuado con suficiente decisión y lo bastante pronto contra Stalin... Ahora veía en qué «pantano» de opresión había ido a parar el Partido. Los bolcheviques «solamente habían dado un disfraz soviético al trato con las nacionalidades»...

El historiador polaco Moshe Lewin explica…En realidad, se trata del enfrentamiento entre dos líneas radicalmente opuestas acerca de la cuestión nacional y más globalmente sobre el problema de la formación de la Unión Soviética. La primera es representada por Lenin que se empeña en conservar una perspectiva socialista a largo plazo, la segunda representada por Stalin quien, defiende la instalación de un Estado fuerte por encima de la sociedad, en una muy fuerte continuidad de la autocracia zarista. Los gérmenes del estalinismo se encuentran en la ideología estatista que se desarrolla entre los combatientes de la guerra civil.

El partido dejó de ser un partido para transformarse en un servicio entre otros, el eje central de una administración. Es lo que justifica utilizar la palabra "partido" entre comillas. Se puede hasta llegar a decir que el sistema de partido único, sobre el que tanto se ha hablado, era a fin de cuentas un sistema "sin partido" […] La contradicción era la siguiente: cuando el partido se ocupaba de política perdía el control de la economía de la burocracia. Pero cuando se comprometía plenamente en el control de economía e intervenía directamente en lo que hacían los ministerios y en la manera en que lo hacían, perdía sus funciones específicas y aún la comprensión de cuáles eran ellas. La segunda lógica es la que predominó, y ella permitió la absorción de facto del Partido por el mastodonte burocrático. […] El Partido y sus dirigentes fueron expropiados y reemplazados por una hidra burocrática, que formó una clase que detentaba el poder.

A inicios del 23 se puede decir que ya Lenin esta en la oposición y buscando desesperadamente nuevas alianzas para evitar la debacle. También reconsidera todas las concepciones mantenidas hasta ese momento sobre el paso al Socialismo.

Lenin dijo, el 4 de Enero de 1923…A mí me parece que nosotros no prestamos suficiente atención a la cooperación… La cooperación posee para nosotros una importancia excepcional. En los sueños de los viejos cooperativistas hay mucha fantasía…Pero en que consiste esa fantasía. En que la gente no entendía lo fundamental, la importancia esencial de la lucha política de la clase obrera para derrocar el poder de los explotadores. Ahora nosotros lo derrocamos, y mucho de lo que fue fantástico, incluso romántico, incluso trivial en los sueños de los viejos cooperativistas, es ahora la mas sencilla realidad.

En efecto dado que el poder estatal esta en manos de la clase obrera…solo nos queda la tarea de organizar en cooperativas la población. En condiciones de máxima cooperativizacion de la población, alcanzará su objetivo aquello socialismo que antes llamaba a justificadas burlas, sonrisas y al desden de parte de las personas que justamente estaban convencidas de la necesidad de la lucha.

…Ahora nosotros encontramos en grado de conjugación del interés privado con el control del estado de ese interés, el grado de supeditación del mismo a los intereses generales, lo que antes constituyo un obstáculo para muchos y muchos socialistas…

ES necesario colocar la cooperación políticamente de tal forma que no solo ella en general y siempre goce de ventajas, sino para que esa ventaja sea puramente de tipo material. Es necesario otorgar a la cooperación tales recursos estatales que superen, aunque sea un poco, los recursos que otorgamos a la empresa privada e incluso hasta… a la industria pesada etc...

Todo sistema social surge por el apoyo financiero de una clase determinada…Hay que dar mejor tasa de interés, mas recursos, premios a los mejores cooperativistas etc.

….”.Nos vemos obligados a reconocer que se ha producido un cambio radical en todos nuestros puntos de vista sobre el socialismo…hora bien, el régimen de cooperativistas cultos, cuando existe la propiedad social sobre los medios de producción, y cuando el proletariado ha triunfado como clase sobre la burguesía, es Socialismo. ”

Días atrás había señalado en nota al próximo Congreso, el 26 de diciembre del 1922,…La incorporación de numerosos obreros al Cte. Central- exigía elevarlo de 75 a 100, pues solo lo componían 27 personas-ayudara a los obreros a mejorar a nuestro aparato que es de lo peor…en mi opinión , los obreros que ingresen al Cte. Central preferentemente deben provenir NO de los que han realizado un prolongado trabajo en los organismos soviéticos-en este pasaje de mi carta el termino obrero incluye siempre a los campesinos- porque en esos obreros ya se han creado ciertas tradiciones y prejuicios que precisamente convienen combatir.

También diría… del control Obrero- campesino no puede excluirse nadie, ni siquiera el trabajo del secretario general del partido. Los miembros del grupo de control… tendrán que controlar que ninguna autoridad. Sin excepción alguna. Ni la del secretario general ni la de cualquier otro miembro del CC le impida hacer preguntar, verificar documentos y en general de ejercer el control mas estricto del manejo adecuado de los asuntos.

En otra nota decía…Exigir la completa obrerizacion y campesinizacion del control del estado e incorporar especialmente mujeres. Todos deben participar por turno en ese control…Invitar gradualmente a los campesinos y no militantes al control del estado en el centro, especialmente a compañeros de las provincias.

Exigió tenazmente que el partido y sus militantes volvieran a estudiar de nuevo-si es necesario comenzar desde el principio hay que hacerlo. Tenemos que pensar 100 veces, afirmo. Exigió un cambio de prioridades financieras a fin de apoyar la revolución cultural, incluso si había que sacar fondos de la defensa…
Sobre Stalin fue muy claro… NO dejarlo al frente del Partido. Necesitamos una persona más leal, menos brusca, menos caprichosa, diría.

En estas palabras: «Soy, al parecer, fuertemente culpable ante los trabajadores de Rusia» —en su capacidad para pronunciar estas palabras—, y en su capacidad para decir Nos vemos obligados a reconocer que se ha producido un cambio radical en todos nuestros puntos de vista sobre el socialismo reside una parte esencial de la grandeza moral de Lenin.

Esta lucha de Lenin a finales de su vida fue ocultada al pueblo soviético y metamorfoseada al movimiento comunista internacional durante treinta y tres años. Ya todos conocemos la historia posterior a su fallecimiento. Se ignoró al Marx antiestatista, se ocultó el testamento de Lenin, se desconoció sus últimos aportes sobre el cooperativismo y el control obreros. Stalin eliminó a Bujarin y a Trosky, las otras dos figuras emblemáticas del Partido y a otros líderes bolcheviques, e hizo del modelo de Socialismo de Estado el “único verdaderamente revolucionario”.

El ascenso de Stalin al poder fue posible a partir de la derrota de la revolución europea, sobre la cual los bolcheviques fundaban sus esperanzas y gracias a las complejas condiciones internas en Rusia, en especial el déficit civilizatorio y democrático de su vanguardia y población. La guerra civil había liquidado la actividad política y el protagonismo de las masas, contenidos esenciales de una revolución y una democracia verdadera, el partido jamás fue el mismo después de esta contienda civil: la burocratización y militarización del partido, el aislamiento, el agotamiento de la clase obrera, las divisiones entre revolucionarios, la aparición de grupos privilegiados, fueron los elementos que dieron la base a esa posibilidad, y su consolidación tuvo lugar mediante la imposición de la coacción y hasta el terror sistemático sobre el conjunto de la sociedad, incluyendo a los mejores bolcheviques y la misma burocracia.

En el caso de la ex URSS, la guerra primero, la civil, y después la II Mundial, fueron causas que alentaron las peores practicas para el desarrollo interno de la concepción del socialismo marxista y las visiones de Lenin. La trágica muerte de este último privo a los revolucionarios de un líder que actuaba constantemente enmendando los errores cometidos, y era el más capaz de todos.

Pero no todo se explica por la existencia de personalidades diferentes. La confusión entre estatismo y socialización, la limitación de la democracia en el seno del partido-coyuntural para Lenin, tendencial para otros-la presión enemiga, jugaron papel esencial. En realidad, la concentración de la propiedad en manos del Estado-Partido, procreó un enorme aparato burocrático para su control que se adueño de esos medios de producción y actuó en consecuencia. El papel de muchos de esos “funcionarios revolucionarios”, fue el de impedir-incluso a su pesar- la socialización de la propiedad y los necesarios cambios de todo tipo en la sociedad, por lo que se convirtieron en mecanismos, “retrancas” de los más profundos ideales revolucionarios. Ese “partido” de funcionarios, encargado de hacer cumplir las orientaciones decididas centralmente, fue “sobornado” en un modelo de déficit en que el ingreso no era esencial sino los cargos que permitían prebendas extras, mejores bienes y status. Fue además, un proceso paulatino, inestable, complejo que demandó de esos funcionarios cuotas altas de sacrificio también y que no permitió a muchos honestos y verdaderos revolucionarios darse cuenta a tiempo del peligro.

Aquel mal llamado "socialismo" puso en evidencia que el conflicto que lo desgarraba tenía su raíz en la subsistencia y acrecentamiento de muchos valores de la civilización del capital y de la jerarquizada división social del trabajo heredada de las sociedades de clase.

En ese “socialismo de estado”, las relaciones de poder económico existentes no están determinadas por derechos de propiedad privada, individual, o colectiva, sino que se derivan de la prerrogativa absoluta de la dirección para distribuir a su buen saber todo el producto nacional y disponer a su consideración de todos los bienes “de la nación”. El centro de gravedad de este poder distributivo lo constituye el reparto de los bienes más importantes, los cargos, dentro del mismo aparato jerarquizado y semi-militarizado de distribución.

Todos los intentos posteriores de los revolucionarios por enrutar el camino, llegaron demasiado tarde, enfrentaron una burocracia inamovible, carecieron de la profundidad, integralidad, y estrategia adecuadas, además de enormes ingenuidades respecto al enemigo externo e interno.

Historia y conceptos que los revolucionarios no deben olvidar y los cubanos debemos conocer muy bien si deseamos refundar el Socialismo e impedir nuestra derrota.

Carlos C. Díaz

Notas:

Desde Cuba: la izquierda cubana. Precisemos las esencias.
Discursos y escritos 1922-1923. La ultima lucha de Lenin.
Más vale poco y bueno. Lenin
Sobre la cooperación. Lenin


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