Y no la caracteriza un comunista así, sino AFP y Microsoft, de cuyo portal tomé las siguientes fotos y comentarios (y entre corchetes, los míos):


Tiene palmeras, campos deportivos, comedores y sol casi todo el año, pero no es un resort en una playa del Caribe, sino la mayor cárcel de Cuba, el "Combinado del Este", que este martes fue abierta a la prensa extranjera por primera vez en nueve años.

La situación en las cárceles cubanas, donde están recluidas unas 57.000 personas, ha sido denunciada por organismos de derechos humanos [¿se podrá tomar todavía a esta gente acríticamente cuando hay entre ellos quienes desprestigian a los DD. HH., por los cuales lucharon tantas valiosas personas?... y ello sin tener en cuenta lo básico: que trabajan sin tener en cuenta el contexto, con un nivel de abstracción nuboso], pero el director del 'Combinado del Este', teniente coronel Roelis Osorio, afirmó que el trato a los reclusos se basa en 'principios humanitarios'.
'El 83,4% de los internos que egresa (de las cárceles) se reinserta socialmente. Solo el 9% reincide', agregó, afirmando que los guardias 'trabajamos sobre principios humanitarios de tratamiento de las personas'.

Situada en una zona rural próxima a La Habana, esta prisión tiene unos 3.000 presos. También posee un hospital con 200 camas.

El 27% de los presos trabaja y percibe salario, el 35% cursa la enseñanza primaria o secundaria y el 49,8% está aprendiendo un oficio, como albañil o carpintero, según Osorio.

El único bullicio provenía de los 12 músicos de la orquesta 'Luz del ALBA' (por la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América), que dirige Jan de la Maza, de 29 años, condenado por robo con violencia, quien espera lanzar su carrera artística cuando salga de prisión.

También existe un coro, dirigido por el preso Oscar Bequer, que cantó varias canciones ante la prensa, mezclando ritmos africanos y cubanos.

Osorio afirmó que no hay violaciones sexuales entre reclusos. 'En nuestro sistema penitenciario hace años que eso no existe. Yo diría más de 30 años', expresó el oficial. El jefe de sanidad penitenciaria, Kervin Morales, dijo que las agresiones con arma blanca entre presos son escasas ('casi no tenemos urgencias') y no hay contagios de VIH en las cárceles [¿cuántos países capitalistas pueden decir eso?... muy pocos, si exceptuamos los minúsculos]. Sin embargo, admitió que cada cierto tiempo hay huelgas de hambre.

En esta labor trabajan mecánicos externos y reclusos, que ganan por 'resultados'. Algunos perciben entre 2.000 pesos y 3.000 pesos al mes (83 a 125 dólares), entre tres y cinco veces sobre el salario promedio nacional, según Osorio. [muy diferente al país de la libertad]


Share/Save/Bookmark

Lenin y Gorki en Capri, 1908.
Un francés me preguntaba un día: ―¿No encuentra Ud. que Lenin es una guillotina que piensa? ―Yo compararía el trabajo de su pensamiento a los golpes de un martillo dotado de conocimiento, que aplasta y destruye lo que al fin debe desaparecer. A los pequeños burgueses de todos los países, Lenin debe, naturalmente, parecerles una Atila, venido para destruir Roma del bienestar y del confort burgués, basado en la esclavitud, la sangre y el pillaje. Pero lo mismo que la Roma antigua mereció perderse, los crímenes del mundo contemporáneo justifican la necesidad de su destrucción. Es una necesidad histórica: nada ni nadie podrá evitarlo. Escuchamos plañidos sobre el valor de la cultura europea, sobre la necesidad de defenderla contra la invasión de los nuevos hunos. Tales discursos no son sinceros y no significan nada en boca de un revolucionario; pero en boca de los organizadores y de los cómplices del vergonzoso crimen de 1914-1918, son repugnantes mentiras. El proceso del desenvolvimiento de la cultura, se entiende por estas palabras el desarrollo progresivo del arte, de la ciencia, de la técnica, y de la «humanización» de los seres que acompaña a este progreso, evidentemente no puede ser disminuido por el hecho nuevo de que tomen en el trabajo cultural, no docenas de millares de individuos, sino masas de varios millones. A veces la audacia imaginativa necesaria en el hombre de letras pone ante mi esta cuestión: ¿cómo ve Lenin, el mundo nuevo? Delante de mí se desarrolla el cuadro grandioso de la Tierra convertida en una esmeralda gigantesca adornada de las facetas del trabajo de una humanidad libre. Todos los hombres son razonables y cada uno tiene el sentimiento de la responsabilidad personal para todo lo que se hace por él y alrededor de él. En todas partes, las ciudades jardines encierran majestuosos palacios; en todas partes trabajan para el hombre las fuerzas de la naturaleza sometidas y organizadas por su espíritu, y él mismo ―al fin― ha llegado a ser el amo efectivo de los elementos. Su energía física no se pierde más en un trabajo grosero y sucio. Se transforma en energía espiritual, y todo su poder se consagra al estudio de los problemas fundamentales de la vida, en la solución de los cuales se debate en vano después de siglos de pensamiento, de pensamiento dividido por los esfuerzos necesarios para explicar y justificar los fenómenos de la lucha social, agotado por el drama inevitable del conocimiento de los principios inconciliables. Llegado a ser más noble bajo los beneficios de la técnica, más juiciosa desde el punto de vista social, el trabajo convertido en deleite del hombre. Realmente libertada, en fin, la razón del hombre ―el principio del hombre― ha llegado a ser intrépida. Intrepidez de espíritu y sagacidad profunda en materia política, tales son los rasgos esenciales de la naturaleza de Lenin. El mundo no entendería el idioma que habla la diplomacia inspirada por él. Ciertamente es un idioma que desgarra groseramente los oídos delicados de los diplomáticos de frac y de smoking, pero es una lengua terriblemente verídica. Y la verdad será grosera hasta que nosotros los hombres no la embellezcamos por nosotros mismos, como la música que es una de las bellas verdades creadas por nosotros. No creo atribuir a Lenin sueños que le sean extraños. No pienso que «romantice» este hombre. Yo no me le puedo representar a mí mismo sin este soberbio sueño de felicidad futura de todos los seres, de una vida luminosa y alegre. Tanto más grande es un hombre cuanto más atrevido es un sueño. Lenin es más hombre que cualquiera de nuestros contemporáneos, y aunque su cerebro esté ocupado ante todo por combinaciones políticas, que un romántico debe calificar de «estrechamente prácticas», estoy persuadido de que en sus raros minutos de descanso su pensamiento activo se deja llevar hacia un porvenir de perfección más lejano y ve mucho más de lo que yo pueda figurarme. La finalidad esencial de toda la vida de Lenin es la felicidad humana, y por esto entrevé en lontonanza de los siglos por venir, el término de este proceso magnifico, al origen del cual ha consagrado toda su voluntad con el valor de un asceta. Es idealista si se entiende por esta palabra la reunión de todos los impulsos en una sola idea: la idea de la felicidad general. Su vida privada es tal, que en una época de gran fe religiosa se hubiera mirado a Lenin como un santo. Lo sé. Esto enfurecerá a los pequeños burgueses; muchos compañeros lo tomarán a broma y Lenin mismo prorrumpirá en una carcajada. Santo es, efectivamente un término paradójico y cómico aplicado al hombre para el cual «no hay absolutamente nada santo» como ha dicho de él el viejo «hombre de Dios», el exrevolucionario N. Tchaikouski. ¡Un santo Lenin, al que el jefe de los conservadores ingleses Churchill, persona de buena educación y de alta cultura, considera como «el hombre más feroz y más execrable»! Pero el honorable personaje no podrá negar que la santidad de la Iglesia raramente ha excluido la ferocidad y la crueldad; testigos, las luchas sangrientas de los Padres de la Iglesia en los concilios ecuménicos, la inquisición y otras varias abominaciones. Por otra parte, el dominio de la actividad cívica ha dado origen en todos los tiempos a un número más grande de personas verdaderamente santas, si se considera bajo este término de santidad el sacrificio desinteresado, heroico, a los intereses del pueblo, de la libertad, de la verdad. Realista severo, político espiritual, Lenin se va haciendo un personaje legendario. De los lugares lejanos de la India, recorriendo centenares de verstas por senderos montañosos a través de los bosques, secretamente arriesgando su vida llegan a Kabul, a la misión rusa, los hindúes humillados bajo el yugo secular de los funcionarios británicos. Llegan y preguntan: ¿Quién es este Lenin? Y desde la otra extremidad de la tierra, se oye a los obreros noruegos decir a un ruso indiferente: Lenin es el muchacho más honrado. No ha tenido igual sobre la tierra. Yo digo: está muy bien. La mayor parte de las gentes tienen necesidad de creer absolutamente para empezar a obrar. Sería mucho esperar a que se pongan a pensar y comprender, dando lugar a que mientras tanto el malvado genio del capital les ahogue cada vez más rápidamente con la miseria, el alcoholismo y la depauperación. Me parece también necesario anotar que Lenin no está exento de la afecciones de la amistad y que en general nada de lo que es humano le es extraño. Esto prueba un vago sentimentalismo y es ridículo hablar de ello; pero los burgueses del mundo entero son tan asustadizos y Churchill, los ojos fijos en Oriente, se irrita tan furiosamente y de una manera tan nociva para su santidad Como tengo un buen corazón me creo obligado a confortar un poco a las gentes timoratas, irritadas, y a todos los enemigos del jefe del «bolchevismo». Se dice que Lenin aprovecha las cualidades de los demás en beneficio propio y en detrimento de la causa. Pero casi siempre sus juicios desfavorables ―que parecen de antemano mal fundados― se confirman inevitablemente por la conducta de las personas que había juzgado desfavorablemente antes de haber visto los resultados de sus trabajos. Esto prueba acaso que Lenin ve mejor los defectos que las cualidades, mas también, que en general y en todas partes abundan más las malas personas que las personas útiles. A veces, entre la rudeza política, brilla la llama de la ternura casi femenina hacia el hombre; estoy seguro de que el terror le hace experimentar sufrimientos insoportables que sabe disimular muy bien. Conozco sus ojos en los cuales este dolor acerbo se ha posado para siempre, para toda la vida. Toda muerte me repugna orgánicamente, pero estos seres no son mártires y jamás mi conciencia me permitiría condenarlos. Observo que hablando de Lenin, experimento el deseo de hablar de muchas cosas y evidentemente, no puede ser de otra manera, cuando se habla de un hombre que está en el centro y por encima de todo. Ya se que se puede decir sobre él, en particular, muchas más cosas de las que quedan dichas. Pero siento escrúpulo dada la modestia de tal hombre desprovisto de ambición, sé que lo poco que he dicho le parecerá superfluo, exagerado y ridículo; que se echará a reir como él sabe hacerlo; mas espero que muchas personas no leerán estas líneas sin provecho para sí mismo. En estas líneas trato de un hombre que ha tenido la audacia de comenzar el proceso de la revolución mundial en un país en que gran número de ciudadanos quieren hacerse repugnantes burgueses y nada más. Tal audacia la miran muchos como una locura. Yo he empezado mi trabajo de instigador del espíritu revolucionario por un himno a la locura de los bravos. Hubo un tiempo en que una piedad natural por el pueblo ruso me había hecho considerar esta locura como un crimen; pero ahora, que veo que ese pueblo sabe mejor sufrir con paciencia que trabajar consciente y honradamente, canto de nuevo un himno a la locura sagrada de los bravos. Y entre ellos Vladimir Lenin es el primero y el más loco.

Máximo Gorki. Versión castellana tomada de la revista Claridad, nº 5, 6 de noviembre de 1920.


Share/Save/Bookmark

Creo que no existe una traducción profesional al castellano de Salut aux Soviets, breve texto del escritor Anatole France, así que lo traduje yo. La versión original en francés puede verse en la imagen, que se amplía si hacen click. Primero una introducción del editor y luego el mensaje del Premio Nobel de Literatura 1921. Publicado en L’Humanité el 8 de noviembre de 1922.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------

Anatole France celebra el quinto aniversario de la Revolución soviética. Fue enviado al Izvestia y al L’Humanité su saludo a la República proletaria, «nacida pobre e invencible». Nuestro más grande escritor lleva a la Rusia triste y gloriosa su homenaje. Y, porque no abdica, sino que continúa, en su septuagésimo octavo año, manteniendo la fe, portando la antorcha, su homenaje toma, a nuestros ojos, a ojos de todos los revolucionarios, un valor inestimable.


«La Revolución rusa recorrerá el mundo», proclamó Henri Barbusse. Y Trotsky: «Tarde o temprano la revolución proletaria se desatará en Europa y en América». Anatole France los confirma y saluda a la República de los Soviets en la esperanza de un mundo libre.


Hace cinco años, la República de los Soviets nació pobre e invencible. Ella trajo un nuevo espíritu, amenazante para los gobiernos de la opresión y la injusticia que parten la Tierra. El viejo mundo no se engañó. Sus jefes reconocieron a su enemigo. Se armaron contra ella con sus calumnias, su riqueza y su violencia. Trataron de sofocarla: enviaron en su contra hordas de bandidos. La República de los Soviets levantó sus ejércitos rojos y aplastó a los bandidos.


En toda Europa los amigos de la justicia saludan el quinto aniversario de la Revolución que, después de tantos siglos, trajo al mundo el primer ensayo de un gobierno para el pueblo y por el pueblo. Nacida en la pobreza, crecida entre el hambre y la guerra, ¿cómo podrían los soviéticos realizar su gran plan e instaurar la justicia plena?


Por lo menos han establecido el principio. Ellos sembraron las semillas que, si el destino las favorece, se extenderán desde Rusia y fertilizarán Europa.


Anatole France.


Share/Save/Bookmark


Allá por 2005-2006 se escribió un breve blog que largo tiempo estuvo enlazado en éste, y que fue uno de los primeros que conocí en internet, ya en 2008. Aún está on-line, pero en Blogia, así que como este servicio puede cerrar en cualquier momento por estar a la venta, decidí guardar los artículos en forma de un e-book.

Tabla de contenidos:
  1. La muerte de Marat;
  2. El culto al Dios Dinero;
  3. Autorreflexión sobre la ignorancia y el método;
  4. Una esperanza de futuro [sobre el Movimiento de los Sin Tierra];
  5. ¡Imaginación al poder!;
  6. Desesperación y crítica al capitalismo;
  7. varios textos de autores clásicos.

Descargar en formato PDF

MEGA


Share/Save/Bookmark


Antonio LlibrePor Waldo Mendiluza, Jefe de la Redacción Nacional de Prensa Latina.

La Habana (PL) El 1 de enero de 1959 marcó en Cuba el comienzo como política de Estado de una práctica considerada en la isla un ejemplo de la ética del proceso revolucionario, el respeto a los prisioneros.  En los últimos 53 años, este ha sido un país libre de torturas y maltratos a detenidos, lo que ratifica la fortaleza moral de la Revolución, señaló el abogado Antonio Llibre, especialista en derecho internacional de la Unión Nacional de Juristas de Cuba.
Para Llibre, ese escenario contrasta con el existente en etapas de igual período en América Latina, donde en las décadas de los 60, 70 y 80 del siglo pasado regímenes apoyados por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos aplicaron el asesinato, la tortura y la desaparición de personas para silenciar movimientos de izquierda y protestas sociales.

Antes del triunfo de la Revolución, también la isla vivió esa problemática, de la cual fui víctima durante mi participación en la lucha clandestina contra la dictadura de Fulgencio Batista, comentó en una entrevista concedida a Prensa Latina.

Según narró, fue torturado y golpeado en dos ocasiones por su activismo político en los años 50, y en una de ellas salvó la vida de milagro "porque para uno de los esbirros me parecía demasiado a su único hijo".

Desde la etapa de las luchas rebeldes en la Sierra Maestra, la Revolución liderada por Fidel Castro dio claras señales de una postura diferente, con la que ha sido consecuente por más de medio siglo, apuntó el jurista próximo a cumplir 80 años.

Llibre recordó su presencia en la entrega de oficiales y soldados enemigos capturados en las montañas del oriente cubano durante los meses finales de la dictadura de Batista.

Aprovechábamos cada tregua para entregar los prisioneros sanos y salvos a la Cruz Roja, mientras los heridos eran devueltos luego de recibir toda la atención médica a nuestro alcance, comportamiento que predicó siempre Fidel Castro, dijo.

"Jamás torturamos, ni maltratamos a los detenidos, a pesar de que se trataba de una guerra y de los compañeros que caían en los combates, Fidel nos acostumbró a eso", insistió el especialista en derecho internacional e historiador.

También el otrora guerrillero de la Sierra Maestra José Hembel Tamayo rememoró aquellos días.

Subí a las lomas como fotógrafo, aunque alguna que otra vez me tocó cuidar prisioneros; "al principio no comprendía cosas como que los detenidos, algunos asesinos, comían lo mismo que nosotros y primero que nosotros, pero luego entendí lo ético de esa manera de actuar", explicó en diálogo con Prensa Latina.

De acuerdo con Tamayo, en Playa Girón y en Angola, donde también estuvo, siempre se respetó a los capturados en combate.

Ha sido una línea recta de la Revolución y de Fidel, el jamás maltratar a un prisionero, lo viví en Girón y en África; aunque en Angola no participé directamente en acciones militares, muchos de mis compañeros sí dan fe de ello, agregó.

CONTINUIDAD DE UNA PRÁCTICA

Llibre y Tamayo coincidieron al señalar que la política del tratamiento respetuoso a los detenidos ha continuado en la isla, donde la protección jurídica de los derechos humanos, y en particular la inviolabilidad de los prisioneros en su integridad personal está plasmada en la Constitución de la República y en otras normas sustantivas y procesales.

La Carta Magna en su artículo 58 refleja que el detenido o preso es inviolable en su integridad personal, mientras el acápite 30.11 del Código Penal establece que "el sancionado no puede ser objeto de castigos corporales, ni es admisible emplear contra él medida alguna que signifique humillaciónâ��".

También documentos internos de instituciones, como el Reglamento Penitenciario Cubano, descartan el amparo a cualquier maltrato, cuando refrenda que la ejecución de las sanciones se lleva a cabo dentro de la observancia de la legalidad socialista, excluyendo todo tipo de medida que pueda causar sufrimientos físicos o psíquicos.

Por su parte, el presidente del Tribunal Supremo Popular, Rubén Remigio Ferro, aseguró que Cuba cuenta con la vocación de los jueces hacia la estricta observancia de las garantías y derechos de las personas naturales y jurídicas, implicadas en los procesos judiciales.

Al inaugurar en el capitalino Palacio de Convenciones el VI Encuentro Internacional Justicia y Derecho, resaltó además la puesta en práctica en la isla de un eficaz empleo de sanciones penales alternativas o sustitutivas en la privación de libertad y beneficios de excarcelación anticipada. Bajo esos principios, en los últimos seis meses fueron excarceladas por distintos beneficios más de 10 mil personas, fruto de la labor conjunta del Tribunal Supremo Popular, la Fiscalía General de la República y los órganos especializados del Ministerio del Interior.

REINSERCIÓN SOCIAL CENTRA LABOR DE SISTEMA PENITENCIARIO

El sistema penitenciario cubano desarrolla programas de formación básica y profesional, acceso a la cultura y práctica del deporte en aras de la reincorporación social de los reclusos.

Según fuentes oficiales citadas por el diario Granma, en la actualidad unos 27 mil internos reciben instrucción escolar en todos los niveles de enseñanza, mientras más de 24 mil están incorporados a la capacitación de oficios a pie de obra o en cursos especializados.

En ese escenario, una cifra superior a las 23 mil personas encarceladas realiza hoy trabajo socialmente útil, a partir de principios como la voluntariedad y la remuneración por sus servicios, precisa la propia fuente.

Respecto a la formación cultural, el Consejo Nacional de las Artes Plásticas, el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos, el Ministerio de Cultura y organizaciones de la sociedad civil ejecutan diversos programas en las prisiones del país.

Destaca por su impacto la "Expedición cultural por el mejoramiento humano", organizada por el cantautor Silvio Rodríguez desde 2008, en la que participan escritores, trovadores, cineastas, pintores e instructores de arte.

"La cultura me ha hecho mejor persona, me ha permitido entenderme con los demás, querer a los demás y, por supuesto, que me quieran. En la medida en que eso se conciba en un ámbito tan especial como son las prisiones, me parece que vamos a ser un tilín mejores", dijo Rodríguez a propósito de la iniciativa.

De acuerdo con el diario Granma, además del accionar en función de la reinserción social, el Gobierno de Cuba trabaja de manera permanente en garantizar las condiciones de vida de los reclusos, a través de la atención integral de salud y la ejecución de proyectos para reparar centros penales.

En ese sentido, se han realizado actividades para mejorar las condiciones de los 57 mil 337 internos, a partir de un proceso de inversiones en infraestructura previsto en el período 2007-2017.


Share/Save/Bookmark

Continuando con la digitalización exclusiva de libros, hoy presento Anécdotas de Lenin. Esas historias, basadas en hechos reales naturalmente, se distribuían separadamente en la URSS. Recopiladas y publicadas para el extranjero, la presente edición es de 1948 de Editorial Calomino de La Plata, Argentina. Autor: Aleksandr Kononov. Traducción desde el inglés por Francisco Brumat.

Contenido:
  • En el río Shush;
  • El alegato redactado por Lenin;
  • Mayo;
  • El arresto;
  • Un viaje peligroso;
  • ¡De nuevo en Rusia, en el hogar!;
  • El mítin;
  • Julio de 1917;
  • En el lago Razliv;
  • El fogonero del tren número 71;
  • Moras rojas;
  • En el puente;
  • En el instituto Smolny;
  • Una muchacha del norte;
  • El aviador;
  • Un disparo del enemigo;
  • "Subbotniks";
  • El viaje a Kashino;
  • El árbol de Navidad en Sokolniki;
  • Lenin y el niñito;
  • El árbol más grande del parque;
  • El hermoso zorro;
  • "U-127";
  • El busto de Lenin;
  • La estatua.

Descargar en formato DOCX

MEGA


Share/Save/Bookmark

Excelente artículo de Felipe de J. Pérez Cruz publicado en Rebelion.org, sobre el régimen carcelario cubano. La República de Cuba es el uno de los pocos Estados que tiene un respeto profundo por los derechos humanos, donde para encontrar violaciones a los mismos hay que remontarse a otra época. Excepción, por supuesto, de la pena de muerte, que debiera ser abolida, tras tantos años luego de la victoria de la Revolución.

El artículo en cuestión: Hablemos de las prisiones y el régimen carcelario en Cuba.

C. Marat.


Share/Save/Bookmark

En Cubadebate relatan una hermosa anécdota sobre Gerardo Hernández, uno de los Cinco Cubanos presos en EUA por sus actividades antiterroristas.

La historia comienza así. El 4 de junio de 2009, el mismo día de su cumpleaños, Gerardo Hernández tuvo noticias de aquella criatura. Se enteró por un preso de apellido Lira, que trabaja en la fábrica que está dentro de la prisión. Lira y un guardia limpiaban los techos con una potente manguera y sin querer o sin saber, destruyeron un nido que protegía a tres pichones. Dos de ellos murieron tras el golpe, pero uno quedó vivo. Eran tan pequeños que ni plumas tenían. Posiblemente estaban recién salidos del cascarón.

El guardia se conmovió y sintiéndose responsable, le permitió a Lira que se lo llevara escondido al interior de la prisión e intentara salvarlo. El preso llegó con el pajarito en la palma de su mano y sin saber qué hacer con él, comenzó a preguntar a otros presos. Alguien sugirió: “Preguntémosle a Cuba [como llaman a Gerardo los otros presos], que a él le gustan los animales y seguro sabe de eso”. Así fue que llamaron a Gerardo y él vino a la celda donde tenían al animalito.

La primera reacción de Gerardo fue silbar, imitando lo que él suponía hiciera la madre del pichón. Movió los dedos de las manos, como si fueran pequeñas alas. Milagrosamente, el pajarito abrió su pico. Gerardo comenzó a darle migas de pan y luego, introdujo sus dedos en el agua y dejó correr las gotas cayeran suavemente en el pico del pajarito.

Gerardo no quiso llevárselo a su celda, pero todos los días pasaba para alimentarlo. El problema era que al principio el pequeño no quería comer con nadie, salvo con Gerardo. Un día se le ocurrió ofrecerle al pajarito unas hilachas de pescado y después el bribón ignoraba las migas del pan. Comenzaron a crecer sus plumas y Gerardo le enseñó entonces a comer solo. Le ponía los trocitos de alimento en la palma de su mano y el pajarito venía con toda confianza.

Sin embargo, los presos estaban preocupados. En caso de inspección, el pequeño sería un problema.Como ya estaba más grande, lo sacaron la patio para que volara libre. El pajarito volaba un poco y regresaba al hombro de Gerardo. Cada vez que intentaba volar con otros pájaros, lo rechazaban a picotazos. Poco a poco ganó confianza. Gerardo entraba solo al pabellón donde vive, pero cuando salía otra vez al patio, el pajarito se asomaba también para verlo.

En una ocasión estaban muchos presos en el patio. Alguien le dijo a Gerardo que por ahí andaba el pajarito posado en los alambres de púas. Gerardo silbó y frente a todos los presos, el pequeño apareció de la nada y se posó en su hombro. Increíble. Todos hablaban de esta historia.

Al pajarito lo llamaban Cardenal, porque Gerardo le pintó las plumas de la cola con un marcador rojo, para distinguirlo de los demás. La pintura lo afectó un poco. El pajarito perdió las plumas de la cola, pero por breve tiempo. Después las recuperó, con su color natural. Sin embargo, el nombre se quedó: Cardenal.

En una ocasión otro preso encontró al pajarito en el patio con el pico abierto. Hacía mucho calor, tenía sed. Lo tomó y se lo dio a Gerardo. Él lo ocultó dentro de su gorra para entrarlo sin que lo vieran. Por supuesto, se dieron cuenta de que algo extraño tenía en la cabeza. “¿Qué tienes debajo de la gorra?”, y él dijo: “Nada”. Cardenal también respondió piando como loco. “No me digas que lo estás entrenando para llevarle mensajes a Fidel”, reaccionó uno de los guardias riéndose.

La historia no terminó todavía. Gerardo se lo llevó a su celda y le preparó un lugar para que se quedara allí. Jugaba con él, se le posaba en el hombro, en la cabeza. Cuando Gerardo estaba escribiendo, venía a entretenerlo y el cubano le daba una palmadita cariñosa, para que lo dejara tranquilo. Entonces Cardenal se escurría por la espalda hasta donde la mano amiga no podía alcanzarlo. A veces se acurrucaba en el cuello de la camisa del preso y allí se dormía. O picoteaba la oreja del amigo y cuando Gerardo sacudía la cabeza, Cardenal se mudaba a la otra oreja.

En una ocasión en que Gerardo había soltado a Cardenal, este voló hasta el comedor y aterrizó en el plato de un preso grande y fuerte que estaba comiendo un pedazo de pollo. El preso agarró al pajarito en sus manos para apretarlo y alguien le gritó: “No lo mates. Es de Cuba”. El grito lo tomó desprevenido. El hombre soltó a Cardenal y preguntó asombrado: “¿Y quién coño es Cuba?”

Gerardo en realidad estaba muy preocupado. A cierto guardia no le hacía ninguna gracia el pajarito. Durante una inspección, el guardia había obligado al preso a soltar a Cardenal y cerrar la puerta después. El pajarito regresó luego estropeado. Gerardo lo dejó unos días más en su celda para que se recuperara. Y en eso hubo un lockdown (incomunicación aplicada a todos los prisioneros) y siempre que hay lockdown hay registros.

Cuando Gerardo escuchó que estaban registrando por espacio que queda entre el piso y la puerta, lo empujó hacia afuera. Cardenal salió volando, dentro del pabellón donde está la celda de Gerardo. Al llegar el guardia, vio la caja donde vivía Cardenal. Gerardo le dijo que ahí vivía su amigo, por voluntad propia: “El problema es que yo lo saco para afuera, pero el pajarito vuelve; yo no tengo la culpa”. “Mira si te voy a creer que el pajarito va a volver”, le contestó el guardia, que hace el ademán de irse como diciendo: “estás loco”. Gerardo silbó dentro de su celda y el guardia se quedó frío viendo como regresaba el animalito. Sin equivocarse, Cardenal identificó el lugar de su amigo en la enorme galería de celdas del primer y segundo piso, todas exactamente iguales.

Cardenal llegó a la celda de Gerardo. Miró por la rendija, pero no pudo entrar (esto sucede durante lockdown). Allí se quedó quieto hasta que el mismo Gerardo, conmovido, abrió la ventanilla por donde meten la comida y Cardenó entró. Unos días después hubo otro registro. Cuando los guardias llegaron a la celda de Gerardo éste les dijo que tenía un pajarito, para que no se fueran a asustar si les volaba encima. Le dijeron que tenía que soltarlo, pero como ninguno de ellos lo podía agarrar, llevaron a Gerardo hasta la puerta del pabellón para que el mismo lo soltara. Como estaban en lockdown, Gerardo y el pajarito salieron por el pasillo escoltados por los guardias. Todos los presos los vieron a través de la rendija de sus celdas, y comenzaron a gritar: “Se llevan a Cuba y al pajarito al hueco” y comenzaron a golpear las puertas en protesta. El guardia gritó: “¡Cálmense! No lo llevo al hueco; sólo vamos a dejar libre al pájaro.”

Esa fue la última vez que Gerardo vio a Cardenal. El lockdonw duró un mes sin que el pabellón se abriera. El cubano no pudo salir y Cardenal no pudo entrar. El pajarito había estado dentro de aquella dura prisión de alta seguridad desde el cumpleaños de Gerardo, el 4 de junio hasta el 16 de julio, un día después del aniversario de bodas Gerardo y Adriana.

Notas:
  • En la foto, Gerardo y Cardenal. Imagen tomada por el fotógrafo de la prisión el 30 de julio de 2009.
  • Alicia Jrapko escribió esta historia de memoria dos horas después de escuchársela a Gerardo en una visita que ella le hiciera a la cárcel de máxima seguridad de Victorville, California. Él después revisó y corrigió el texto, que Alicia quiere entregar a la Casa Editora Abril para que sea publicado para los niños.
  • Gerardo Hernández nació en La Habana el 4 de junio de 1965. Se graduó en 1989 en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI) “Raúl Roa García”. Un año antes, en 1988, contrajo matrimonio con su actual esposa, Adriana Pérez O’Connor. Es caricaturista y artista gráfico, trabajos que realizó en Cuba y Estados Unidos. A mediados de los años noventa, cumplió misiones en Estados Unidos dirigidas a prevenir a Cuba de acciones terroristas, planificadas y ejecutadas por organizaciones contrarrevolucionarias radicadas en Miami. El 12 de septiembre de 1998 fue arrestado junto a cuatro compañeros, que sufrieron como él un juicio plagado de irregularidades y prejuicios en Miami. Lo condenaron, sin evidencias, a dos cadenas perpetuas más 15 años que cumple en la prisión de alta seguridad de Victorville, California.


Share/Save/Bookmark

A continuación transcribo una de las muchas anécdotas recopiladas en el libro Absuelto por la Historia - edición extraordinaria (click para descargar en formato PDF) del periodista Luis Báez. Este testimonio conmovedor sirve para entender el humanismo de la personalidad del revolucionario y estadista Fidel Castro y, en el fragmento que he resaltado en negrita, el motivo de la solidaridad internacionalista de la Revolución Cubana.


Anécdota contada por Andrés Allamand, político chileno del Partido Renovación Nacional, en la Revista de El Mercurio, 11 de julio de 2006.

En 1990, nuestro hijo Juan Andrés sufrió un grave accidente que lo dejó con importantes secuelas neurológicas. A los pocos meses, recibimos a través de amigos comunes, y en medio de la incredulidad, una invitación para trabajar en su recuperación en La Habana. Quien la formulaba era el propio Fidel Castro.

Desde el primer día, Fidel se ocupó personalmente de la recuperación de Juan Andrés. No se le escapaba detalle. Durante años, se mantuvo al tanto de los altos y bajos de un esfuerzo que no admite tregua y era capaz, ante el asombro de todos nosotros, de participar, como un médico más, en las juntas y reuniones en que se ajustaban los tratamientos, los medicamentos y las terapias. Muchas veces llamaba a Bárbara –mi esposa, de la que hoy estoy separado– para preguntarle si había algo más que él pudiera hacer con el niño. Y durante aquellas semanas en que Juan Andrés permanecía en La Habana con sus enfermeras, él multiplicaba sus visitas. Como todas, sin aviso. A veces, se quedaba con Juan Andrés más tiempo que el que su agenda le permitía, ante el desconcierto de la comitiva que lo acompañaba a sol y sombra.

Una vez, uno de esos miembros me confesó a qué se debía tal conducta: «El comandante le habla a Juan Andrés. Y tiene la esperanza de que algún día él le conteste». Fidel es un hombre que cuando abraza causas nunca las abandona.

La vida tiene pasajes impensables y paradojas misteriosas. Ninguna vuelta del destino habría permitido imaginar que una familia chilena –separada por un abismo ideológico– iba a gestar tal lazo humano con un líder político que en Chile genera dos sentimientos: admiración y odio. Lo gravitante es que, camuflados detrás de los personajes históricos, siempre hay hombres de carne y hueso.

Cuando Juan Andrés falleció, resolvimos a instancias de Bárbara, ir a dejar las cenizas en el mar de Cuba. Lo hicimos por dos razones: porque allí nuestro hijo era feliz, caminaba en el agua, se reía sin parar, se quedaba horas jugando en la arena cálida. Vivía una vida que le era esquiva. Era un niño más: sin sufrimientos, sin diferencias. Y porque era nuestra forma de agradecer a Fidel y a nuestros amigos cubanos todo lo que habían hecho por nuestra familia.

En esa última oportunidad no vimos a Fidel. Pero nos mandó un mensaje que transmitía una pena que él quizá no quería admitir: «Dígale a Bárbara y a Andrés que nosotros somos los que tenemos que agradecer. Es un honor que Juan Andrés se quede aquí para siempre».

De la misma manera que señala el texto resaltado, la Revolución Cubana le habló y habla al mundo porque tiene la esperanza de que algún día ésta conteste y se sacuda el yugo de la opresión que tanto sufrimiento causa.


Share/Save/Bookmark

En el post nº 100 de este blog les dejo un video que encontré y me pareció muy interesante. Es una reflexión del escritor Eduardo Galeano.



Share/Save/Bookmark


Reproduzco a continuación una brillante carta del genial Michael Moore, que es tan impecable que no necesita comentarios:

Amigos, el lunes fue el día en que hemos estado más tiempo en Irak del que nos llevó toda la Segunda Guerra Mundial. Pudimos vencer a la Alemania nazi, a Mussolini y al Imperio Japonés en menos tiempo del que le ha tomado a la única superpotencia mundial el asegurar la carretera desde el aeropuerto hasta el centro de Bagdad.

Y ni eso hemos podido hacer. Después de 1,347 días, en el mismo tiempo que nos llevó avanzar a través de África del Norte, irrumpir en las playas de Italia, conquistar el Pacífico Sur y liberar toda la Europa Occidental, después de tres años y medio ni siquiera podemos tomar una simple carretera y protegernos de un artefacto casero de dos latitas ubicadas en un agujero. Con razón la tarifa del taxi desde el aeropuerto hasta Bagdad anda en torno a los 35 mil dólares por un viaje de 25 minutos. Y no incluye un puto casco.

¿Son culpables nuestras tropas de este fracaso? De ningún modo, este se debe a que ninguna cantidad de tropas o helicópteros o democracia a cañonazos jamás 'ganará' la guerra en Irak. Es una guerra perdida porque nunca tuvo el derecho a la victoria; perdida porque fue iniciada por hombres que nunca han estado en una guerra, por hombres que se esconden detrás de otros enviados para luchar y morir.

Escuchemos a los iraquíes, según una reciente encuesta realizada por la Universidad de Maryland: el 71% quiere que EE.UU. se vaya de Irak y el 61% apoya los ataques de la resistencia contra nuestras tropas. ¡Si, la mayoría de los iraquíes opina que nuestros soldados deberían ser asesinados y descuartizados!, ¿entonces, por qué demonios estamos allí? ¡Menudas indirectas!

Hay muchas maneras de liberar un país. En general, los residentes de ese país se sublevan y se liberan ellos mismos. Así es como hicimos nosotros. También se puede hacer mediante la desobediencia civil pacífica. Así lo hizo la India. También puede lograrse que el resto del mundo boicotee un régimen hasta que se encuentre tan aislado que deba rendirse. Así lo hizo Sudáfrica. La manera en que no funciona consiste en invadir un país y decirle a la gente 'estamos aquí para liberarlos', cuando ellos no han hecho nada para liberarse a sí mismos. ¿Dónde estaban esos suicidas con bombas cuando Saddam los oprimía? ¿Dónde estaba la resistencia que planta bombas a la vera de los caminos mientras pasaba el convoy de Saddam?.

Supongo que el viejo Saddam era un déspota cruel, pero no lo suficiente como para que miles arriesguen el pellejo. '¡Oh, no, Mike, no podían hacerlo, Saddam los habría asesinado!'. ¿En serio? ¿No crees que el rey George mandó a asesinar a los colonos sublevados? ¿No crees que Patrick Henry o Tom Paine tenían miedo? Pero eso no los detuvo. Cuando decenas de miles no están dispuestos a derramar su propia sangre para derrocar a un dictador, eso debería ser la primera pista de que no van a estar dispuestos a participar cuando uno decide que va a liberarlos.

Un país puede ayudar a otro a derrocar a un tirano (es lo que los franceses hicieron por nosotros) pero, después de ayudar, uno se va. Los franceses no se quedaron para decirnos cómo debía ser nuestro gobierno. No dijeron 'nos quedamos porque queremos sus recursos naturales. Nos dejaron con nuestros propios medios y nos tomó seis años antes de celebrar elecciones. Luego sufrimos una sangrienta guerra civil. Eso es lo que ocurre, y la historia está llena de ejemplos así.

La única manera de que una guerra de liberación tenga posibilidades de éxito es que los oprimidos cuenten con el apoyo de sus ciudadanos. ¿Dónde están estos bastiones de la libertad en Irak? Esta ha sido una broma desde el principio, broma para nosotros... pero con 655 mil iraquíes muertos como resultado de la invasión, para ellos la broma es cruel. Al menos están liberados... para siempre.

No quiero escuchar ni una palabra sobre enviar tropas, ni sobre 'redesplegarlas,' ni sobre esperar cuatro meses para una 'retirada progresiva'. Solo hay una solución para esto: irnos. Empiecen esta noche. Salgan lo más rápido posible. Aunque duela aceptar la derrota, no podemos hacer nada para deshacer el daño causado. Si uno maneja ebrio y mata a un niño, no puede revivirlo. Si uno invade y destruye un país, no hay mucho que pueda hacer hasta que el humo se apague y la sangre se limpie. Luego, tal vez podamos enmendarnos por las atrocidades cometidas y ayudarles a lograr una vida mejor.

La URSS abandonó Afganistán en 36 semanas y apenas sufrieron algunas bajas mientras se iban. La responsabilidad para terminar esta guerra recae ahora en los demócratas. El Congreso controla los hilos de la función, y la Constitución dice que solo el Congreso puede declarar una guerra. Reid y Pelosi tienen el poder para acabar con esto. Si no lo hacen, los votantes se pondrán furiosos. No estamos bromeando, demócratas, y si no nos creen, continúen la guerra solo otro mes. Lucharemos contra ustedes más duro que contra los republicanos. Exigimos: Traer las tropas a casa ahora. Desistan de buscar una forma de ganar. Perdimos. Admítanlo.

Discúlpense con nuestros soldados y enmiéndense. Díganles que sentimos que hayan tenido que luchar en una guerra que no tiene NADA que ver con nuestra seguridad nacional.

Debemos enmendar la atrocidad perpetrada contra los iraquíes. Pocas maldades peores que iniciar una guerra basada en una mentira e invadir otro país porque uno quiere lo que está enterrado bajo su territorio. Su sangre mancha nuestras manos. Si uno paga impuestos, ha contribuido a los 3 billones de dólares semanales que se gastan para llevar a Irak al infierno.

No pensamos con claridad y nunca miramos un mapa, ya que nos mantienen en la estupidez con nuestro patético sistema educativo y nuestros babosos medios de información. No sabíamos que nosotros financiamos y armamos a Saddam durante años, incluso cuando masacró a los kurdos. Era uno de los nuestros. No sabíamos lo que era un suní o un chiita. El 80% de jóvenes no es capaz de encontrar Irak en el mapa. Nuestros líderes aprovecharon nuestra estupidez y nos manipularon y asustaron con mentiras.

En el fondo somos buenas personas. Lentos para aprender, pero esa propaganda de 'misión cumplida' sonó rara y empezamos a hacer preguntas. El pasado 7 de noviembre tratamos de corregir nuestros errores. Ahora la mayoría sabe la verdad, siente culpa y quiere deshacer el entuerto. Por desgracia, no podemos. Así que aceptaremos las consecuencias de nuestras acciones y haremos lo posible para no defraudar a los iraquíes si alguna vez deciden pedirnos ayuda en el futuro. Les pedimos perdón.

Exigimos a los demócratas que nos escuchen y que salgan de Irak ahora mismo.

Michael Moore, 17 de Junio de 2008


Share/Save/Bookmark



Carta abierta al músico más genial que dio en años nuestro país

Señor Charly García:

No me sorprendió tu nueva caída en las garras de la droga. Pero me repugnó el tratamiento de algunos medios empeñados en mostrar todas tus caídas o fallas.

Señores de Clarín, quiero que recuerden que Charly Garcia es el músico más genial que dio en años nuestro país, que cuando actuó para las Madres siempre fue con respeto, llegó a horario, esperó en el escenario y cuando fallaron los micrófonos los cambió por otros sin hacer ningún gesto que demostrara fastidio.

Por último, para los que quieran recordar la foto de hace un año entre las Madres en el escenario, besando mi panza, esa imagen sólo la publico Página/12, para los otros medios no vendía como esta última en la camilla.

Pero la basura no cuenta. Los que te queremos y respetamos estamos dispuestos a ayudarte, a darte una mano todas las veces que necesites.

Te seguimos necesitando, esperamos tus nuevas genialidades, quiero verte en tu casa escuchando música y dirigiendo con esa pasión.

Por vos y todos nosotros, tratá de salir de estos callejones ¡Dale Charly hacé fuerza!

Hebe de Bonafini
Presidenta de Madres de Plaza de Mayo


¡Cuánto humanismo se aprecia en esta carta! Frente a los medios de prensa monopólicos que lucran con el sufrimiento humano Hebe opone el humanismo que caracteriza a aquellos que luchamos por los oprimidos, por lo justo, por el socialismo. Marx sabía que la droga, el alcoholismo y otros problemas relacionados son parte de lo peor que trae y protege el capitalismo, tal cual lo confirmó en El Manifiesto, luchar contra ellos implica luchar contra el sistema. ¡Unámosnos todos en la lucha contra cuantos enemigos del futuro se presenten! ¡Sin miedo, sin temor, la justicia se hará con aquellos que se enriquesen en base al sufrimiento!


Share/Save/Bookmark


Recientemente, en su programa sabatino de Canal 7, Hebe de Bonafini, presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, dijo verdades que a muchos en Argentina molestaron:
· el Mundial de Fútbol del '78 fue mera publicidad del régimen dictatorial amparado en el Plan Cóndor, que siempre trató de salvarse a los ojos del pueblo usándolo, desatando sus pasiones, para así ver cuando tiempo se podía alargar el mandanto; el Mundial fue la más "inocente" utilización del pueblo por el régimen, la más terrible fue la Guerra de Malvinas, guerra justa por nuestro derecho a recuperar el suelo que nos corresponde, librada por la dictadura decadente, con pésima organización desde el punto de vista militar, donde los soldados conscriptos demostraron un valor descomunal ante la maquinaria de guerra imperialista inglesa y la oficialidad demostró su cobardía, como el sucio represor Alfredo Astiz, vulgar asesino de gente desarmada, que se rindió sin disparar un tiro ante los invasores ingleses;
· el silencio cómplice de la prensa, especialemente del diario Clarín, sobre las violaciones a los derechos humanos por parte del régimen, y la propaganda progubernamental de los grandes terratenientes del campo argentino, que hoy desestabilizan al país y usan los medios de prensa como vanguardia para que el pueblo los apoye en su intento de golpe de Estado;
· la doble moral de los que se dicen "apolíticos": el que se dice apolítico o que odia la política es, o un ignorante, o un mentiroso y cínico que juega a la política por detrás...

En fin, les dejo el enlace para que vean el video en YouTube subido por las propias Madres y puedan ver lo que les estuve explicando dicho por una protagonista de esa nefasta época de la Historia: PINCHE AQUÍ.

Espero que lo vean.
Saludos,
Marat


Share/Save/Bookmark